Wireva

El Papa admite la «complicidad» de la Iglesia ante siete víctimas francesas de abusos

León XIV se reunió durante dos horas con cuatro hombres y tres mujeres supervivientes de abusos en Lourdes, reconoció el silencio de quienes pudieron ayudarles y se comprometió a que «no vuelva a repetirse». Las víctimas valoran su escucha, pero otras asociaciones critican que solo siete representen a más de 330.000 afectados.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

El papa León XIV reconoció este domingo la «complicidad o el silencio de quienes podrían haberles ayudado» durante un encuentro de casi dos horas con siete supervivientes de abusos sexuales en el seno de la Iglesia francesa. La reunión, celebrada en el santuario de Lourdes, se produjo en dos fases: primero, el pontífice escuchó individualmente y en privado a cada una de las víctimas —cuatro hombres y tres mujeres— y después mantuvo un encuentro conjunto en la Casa Episcopal, según informó la Santa Sede.

El comunicado vaticano detalla que el Papa «se reunió individualmente y en privado con cada uno de ellos, escuchando sus historias, el dolor y el sufrimiento que han vivido —a veces, lamentablemente, con la complicidad o el silencio de quienes podrían haberles ayudado— y sus propuestas para que esto no vuelva a repetirse». La cita comenzó a las 17.30 horas y se prolongó hasta las 19.30, cuando León XIV se despidió de los presentes antes de dirigirse a la procesión de las antorchas. Con algunos supervivientes se detuvo unos instantes en oración.

En la segunda parte del encuentro, el pontífice dirigió unas palabras al grupo en las que agradeció su «doloroso testimonio» y reiteró su compromiso para que «el mal sufrido no se repita en otros». Asimismo, expresó su cercanía hacia ellos y, a través de ellos, hacia «todos aquellos que han sufrido y siguen sufriendo por las heridas causadas por los abusos recibidos». El Papa pidió a los presentes que rezaran por él e impartió su bendición.

Tras la reunión, cinco de los siete supervivientes comparecieron en rueda de prensa y mostraron públicamente sus rostros por primera vez. Entre ellos se encontraban Jean-Marie Delbos, víctima de abusos en el colegio de Bétharram y el primero en hacer público su caso ante el comité designado por los obispos franceses en 2021; Vèronique Garnier, del colectivo Fe y Resiliencia, víctima de un sacerdote de su parroquia a los 13 años; Jérôme Guillement, víctima de un sacerdote de Vendée durante su adolescencia; Olivier Mardi, cofundador de un colectivo de víctimas del padre Tartu en el coro de los «Pequeños Cantores de Touraine» entre las décadas de 1960 y 1980; y Bertrand Virieux, cofundador de La Parole Libérée, asociación que reunía a las víctimas del padre Bernard Preynat, fallecido en 2024 y cuyo caso implicó al cardenal Barbarin. De los otros dos supervivientes solo trasciende que una de ellas fue víctima del conocido como abbé Pierre.

Las víctimas valoraron la capacidad de escucha del pontífice. «Me tomó de ambos brazos, fue muy conmovedor», afirmó una de ellas, que confesó haber «recuperado la fe» después de décadas. Otra destacó que «rara vez he conocido a alguien que escuche con tanta atención» y subrayó «la interacción» del Papa. En esta ocasión, a diferencia de lo ocurrido en Madrid, los supervivientes participaron en la organización del encuentro. Antes de la cita, emitieron un comunicado en el que dejaban claro que «el diálogo no implica aprobación. Ser recibidos no significa renunciar a nuestras demandas», y admitían que «no somos una delegación de la Iglesia, y no pretendemos representar a todas las víctimas».

No todas las víctimas compartieron la satisfacción por el encuentro. Otras personas afectadas que no fueron invitadas consideraron «insuficiente» el espacio reservado con León XIV. El presidente de la asociación Mouv'Enfants, Arnaud Gallais, denunció que «estamos frente a crímenes masivos, incluso frente a crímenes contra la humanidad» y se preguntó: «¿Tenemos que conformarnos con que reciba a seis víctimas en España y siete en Francia?». Por su parte, Yolande du Fayet de la Tour, al frente de la asociación «De la parole aux actes», calificó de «doloroso» para las víctimas escuchar los discursos de sus «agresores» y lamentó que «cuando miro los actos del Papa, veo hombre, hombres y más hombres».

La reunión se produce después de que la investigación de 2021 constatara que entre el 4% y el 6% del clero francés cometió agresiones sexuales, lo que supone más de 330.000 víctimas. La Santa Sede ha convertido en norma la publicación de estas citas tras el escándalo de la organización del encuentro con víctimas en España. Este domingo, el Papa también se reunió a puerta cerrada con los obispos franceses, a quienes aplaudió su «determinación» en la lucha contra la pederastia.