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España y los países del Sur y Este rechazan el recorte del 8% en el presupuesto europeo 2028-2034

Los 'Amigos de la Cohesión', liderados por España, Italia, Grecia y Portugal, advierten de que la propuesta irlandesa de recortar 140.000 millones socava la capacidad de la UE para afrontar sus prioridades. La cumbre de líderes del 15 y 16 de octubre se presenta como una negociación difícil.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Los países del Sur y del Este de la Unión Europea han rechazado de forma contundente la propuesta de la presidencia irlandesa de recortar un 8% el presupuesto plurianual para el periodo 2028-2034. El grupo de hasta 16 Estados conocido como los «Amigos de la Cohesión», encabezado por España, Italia, Grecia y Portugal, considera que estos recortes, que ascienden a unos 140.000 millones de euros, «no son ni deseables ni aceptables para afrontar el nivel de ambición que Europa necesita para los próximos años», según ha señalado el secretario de Estado para la Unión Europea de España, Fernando Sampedro.

La propuesta irlandesa, presentada el pasado sábado, fija el marco financiero en 1,6 billones de euros, frente a los 1,76 billones que había planteado la Comisión Europea con el respaldo de países como España e Italia. El objetivo de Bruselas era elevar la cuantía para responder a los nuevos retos en competitividad y defensa sin reducir las partidas de la Política Agraria Común (PAC) y los fondos de Cohesión. Sin embargo, el documento irlandés, aunque apenas recorta estas dos partidas para contentar a los países del Sur, no satisface a ninguna de las partes y anticipa una negociación compleja en la cumbre de líderes de los 27 que se celebra este jueves y viernes en Bruselas.

Los «Amigos de la Cohesión» han advertido en un comunicado de que con estos recortes «se corre el riesgo de socavar la capacidad de la Unión para cumplir sus prioridades y preservar su credibilidad». Además, subrayan que «no es momento de que Europa reduzca su nivel de ambición». El próximo presupuesto, sostienen, «debe permitir a la Unión responder a desafíos crecientes, entre ellos seguridad y defensa, competitividad, conectividad, seguridad energética y resiliencia», pero ese esfuerzo «no debe hacerse a costa de las políticas consagradas en los Tratados», en referencia a la PAC y a los fondos de Cohesión, dedicados a reducir las desigualdades económicas dentro de la UE.

El secretario de Estado español ha recordado que los países que integran este grupo representan «el 58% de las contribuciones nacionales al presupuesto europeo» y ha defendido una ambición del 2% de la renta interior bruta de la Unión para abordar los retos en seguridad, defensa, competitividad y transición ecológica, digital y social. Asimismo, los firmantes del comunicado han insistido en la necesidad de debatir «nuevos recursos propios genuinos, justos, simples y no regresivos» y de explorar opciones para crear margen fiscal adicional, como un reembolso más gradual de NextGenerationEU o instrumentos europeos de deuda limitados y específicos en forma de préstamos.

En esta línea, el ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, ha propuesto redefinir el calendario de devolución de la deuda de los fondos Next Generation. Según su planteamiento, se podrían liberar 11.000 millones de euros anuales, lo que sumaría 70.000 millones para el conjunto del periodo presupuestario entre 2028 y 2034, que se destinarían a «inversiones estratégicas».

La posición de los países frugales, liderados por Alemania, Países Bajos y Suecia, choca frontalmente con la de los «Amigos de la Cohesión». Tras conocerse la propuesta irlandesa, estos Estados criticaron que «el documento de negociación del nuevo marco financiero plurianual es inaceptable» y exigieron que «el volumen global del presupuesto debe reducirse considerablemente». El canciller alemán, Friedrich Merz, llegó a afirmar que «el importe de la nueva propuesta no constituye una base para llegar a un acuerdo».

Francia, que mantiene una posición intermedia, participó en la cena de los países del Sur y del Este celebrada el pasado lunes. El Gobierno de Emmanuel Macron se opone a que se rebajen las partidas de la PAC y presiona para que se incluyan nuevos impuestos a los gigantes digitales estadounidenses, a las apuestas y el juego en internet y a las empresas de criptomonedas. Estas figuras impositivas fueron sospechosamente excluidas de la propuesta irlandesa, un gesto que se interpreta como una concesión a Irlanda, sede de las principales compañías digitales de Estados Unidos.

La reunión de ministros de Asuntos Europeos que se celebra este martes en Luxemburgo, con la participación de Fernando Sampedro, sirve de preparación para la cumbre de líderes del 15 y 16 de octubre. En ese encuentro, los 27 deberán intentar acercar posturas sobre un presupuesto que, en palabras de los países del Sur y del Este, debe estar a la altura de las circunstancias y no poner en riesgo la cohesión ni la credibilidad de la Unión.

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