Un bañista ha fallecido este viernes en la playa de Loredo, en el municipio cántabro de Ribamontán al Mar, después de ser rescatado del agua con vida y de que los equipos de emergencia no lograran revertir la situación pese a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar durante más de 50 minutos.
Según han informado fuentes del Centro de Atención a Emergencias del Gobierno de Cantabria, dos surfistas que se encontraban en el arenal fueron quienes sacaron al bañista del agua y alertaron de inmediato a los servicios de socorro. Los testigos iniciaron las primeras maniobras de auxilio antes de la llegada de los sanitarios.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos de Cruz Roja, el servicio de urgencias sanitarias del 061, el helicóptero medicalizado del Gobierno de Cantabria y la Guardia Civil, que ha quedado a cargo de las diligencias para esclarecer las circunstancias del suceso. A pesar de la rápida intervención y de los esfuerzos por reanimar al bañista, los equipos de emergencia no pudieron salvar su vida.
El fallecimiento se produjo en la tarde de este viernes en esta playa del litoral cántabro, un arenal frecuentado tanto por bañistas como por practicantes de surf, lo que en esta ocasión permitió que el rescate inicial fuera posible gracias a la presencia de dos surfistas en el agua.
La Guardia Civil asume ahora la investigación para determinar las causas del ahogamiento y las circunstancias en las que el bañista se vio en dificultades dentro del agua. Las autoridades no han facilitado por el momento más detalles sobre la identidad del fallecido ni sobre su estado previo al incidente.
Este tipo de sucesos vuelve a poner el foco en la seguridad en las playas y en la importancia de la vigilancia y la respuesta rápida ante situaciones de emergencia en el medio acuático. La intervención coordinada de los servicios de emergencia, aunque en este caso no pudo evitar el desenlace fatal, se produjo en un tiempo reducido gracias a la colaboración de los testigos que se encontraban en la playa en ese momento.