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«Vintage Violence», con Cole Sprouse, cerrará el Festival de Cine de Singapur

El certamen recupera su gala de clausura independiente, que no celebraba desde 2014, con la proyección del filme de Eugene Kotlyarenko, estrenado en la sección Midnight Madness de Toronto.

El Festival Internacional de Cine de Singapur (SGIFF) pondrá el broche a su 37ª edición el próximo 1 de noviembre con la proyección de «Vintage Violence», la comedia criminal ambientada en la era del streaming dirigida por Eugene Kotlyarenko y protagonizada por Cole Sprouse y Mizuhara Kiko. La cinta, que ya pasó por la sección Midnight Madness del Festival de Cine de Toronto, será la encargada de devolver al certamen asiático una gala de clausura independiente, una fórmula que no se celebraba desde 2014.

La decisión de recuperar una noche de cierre propia supone un gesto simbólico para el SGIFF, que en la última década había ido integrando su programa de clausura en otras actividades del festival. Con esta apuesta, la organización busca subrayar el peso de las producciones de género y de autor que han caracterizado su programación reciente, así como cerrar su edición número 37 con un título de perfil internacional y reparto reconocible.

«Vintage Violence» llega avalada por su paso por Toronto, uno de los escaparates más influyentes para el circuito de festivales. La película se enmarca en el terreno de la comedia criminal y explora, según su planteamiento, el universo del livestreaming y la cultura digital contemporánea, un territorio que Kotlyarenko ya ha frecuentado en trabajos anteriores. El filme combina el thriller con el humor y se apoya en la presencia de Cole Sprouse, conocido por su trayectoria en series juveniles y por su salto a proyectos independientes, y de la actriz Mizuhara Kiko.

La elección de este título como cierre no es casual. El SGIFF ha ido consolidando en los últimos años una línea de programación que presta atención tanto al cine de autor asiático como a las producciones internacionales de género, con especial interés por las propuestas que dialogan con las nuevas formas de consumo audiovisual. La propia trama de «Vintage Violence», vinculada al universo de las retransmisiones en directo y las plataformas, encaja con esa mirada sobre cómo la tecnología transforma las narrativas y los comportamientos sociales.

La recuperación de la noche de clausura independiente también responde a una estrategia de visibilidad. Al reservar una gala exclusiva para el cierre, el festival refuerza su identidad y ofrece a la industria y al público una última gran cita antes de echar el telón. La edición de 2014 fue la última que contó con un formato similar, por lo que la organización recupera ahora una tradición que había quedado aparcada durante una década.

El certamen singapurense se celebra en un contexto en el que los festivales de cine de Asia buscan diferenciarse en un calendario internacional cada vez más saturado. La apuesta por títulos con recorrido previo en citas como Toronto permite al SGIFF conectar con el circuito global y atraer la atención de la prensa especializada y de los programadores. En ese sentido, la presencia de un reparto con rostros conocidos para el público joven contribuye a ampliar el alcance mediático del evento.

La 37ª edición del Festival Internacional de Cine de Singapur se despedirá así con una proyección que combina el tirón comercial de sus protagonistas con el sello de autor de su director. La cita, prevista para el 1 de noviembre, pondrá fin a varios días de proyecciones, encuentros profesionales y actividades paralelas, y lo hará recuperando una fórmula de clausura que el festival no utilizaba desde hace más de una década.