Miley Cyrus ha vuelto a los escenarios. La artista ofreció el viernes por la noche su primer concierto público en cuatro años en el Hollywood Bowl de Los Ángeles, un regreso muy esperado en el que presentó en directo por primera vez las canciones de su nuevo álbum, «Bass Persuades», y rindió un homenaje a Dolly Parton, según han informado medios especializados.
El concierto, titulado «Miley: Bass Persuades – Live at the Hollywood Bowl», forma parte de una pareja de actuaciones programadas en el emblemático recinto californiano para los viernes y el domingo. La cantante anunció estas fechas a principios de septiembre, lo que supuso su primera actuación como cabeza de cartel en años. Para esta nueva etapa, la artista utiliza el nombre de Miley a secas, una decisión que forma parte de la reinvención de su imagen pública.
Durante un repertorio de 18 canciones, Cyrus interpretó por primera vez en vivo los temas de «Bass Persuades» y contó con la presencia de invitados sobre el escenario, entre ellos la banda Model/Actriz y Wayne Coyne, líder de The Flaming Lips. El homenaje a Dolly Parton, madrina artística de Cyrus y figura clave en su trayectoria, fue uno de los momentos más destacados de la noche, según las crónicas del concierto.
La actuación también dejó momentos de cercanía con el público. Tras descender de un escenario secundario situado en medio de las gradas del Hollywood Bowl, Cyrus se sentó en el escenario principal visiblemente agotada por el recorrido de unos 200 pies hasta el centro de atención. «Me habéis dado mucha energía, pero también me habéis quitado un poco», comentó la artista, en un gesto que reflejó la conexión con sus seguidores y el esfuerzo físico del espectáculo.
El regreso de Cyrus llega en un momento de redefinición de su carrera. La artista, que saltó a la fama como estrella juvenil de Disney, ha construido en los últimos años una trayectoria marcada por constantes cambios de estilo musical y de imagen. Con «Bass Persuades», Cyrus parece apostar por un sonido y una puesta en escena que la alejan de los cánones del pop más convencional, una postura que algunos críticos han descrito como la de una antiestrella del pop.
El Hollywood Bowl, uno de los recintos más emblemáticos de Los Ángeles, ha acogido así uno de los conciertos más comentados de la temporada. La expectación en torno a estas dos fechas era alta, no solo por la ausencia prolongada de los escenarios, sino también por el interés que despierta el nuevo material discográfico de la artista. La segunda actuación está prevista para el domingo, lo que permitirá comprobar si el formato y el repertorio se mantienen o si Cyrus introduce variaciones respecto a la primera noche.
Por el momento, el regreso de Miley Cyrus deja una imagen clara: una artista que ha querido marcar distancia con su pasado más comercial y que utiliza el directo como espacio para presentar su nueva identidad musical. El homenaje a Dolly Parton añade, además, una dimensión afectiva y simbólica a un concierto que ya se presenta como uno de los hitos de su carrera en los últimos años.