Músicos y actores compartieron durante el fin de semana sus disfraces de Halloween, con nombres como Harry Styles, Lily Allen, Janelle Monáe y Zendaya entre los protagonistas. Entre las tendencias más repetidas destacaron los homenajes a otros famosos, como los de Lizzo y Rita Ora, que se vistieron de Dolly Parton, la cantante de country que murió en agosto a los 80 años.
Lizzo recreó uno de los looks glamurosos de Parton de los años setenta, con peluca rubia y un conjunto amarillo brillante, y dedicó a la artista un mensaje personal en el que recordó el apoyo que le brindó durante una etapa difícil de su carrera. «Cantando Jolene esta noche por ti @dollyparton», escribió en Instagram. Rita Ora también adoptó el cabello rubio y el estilo inspirado en el country de la cantante durante una fiesta de Halloween en Nueva York el viernes 30 de octubre.
Harry Styles retomó su tradición «Harryween» con dos conciertos especiales en el Madison Square Garden. En la primera función apareció primero con un disfraz de Elvis Presley y después con el atuendo que llevó en su audición para X Factor en 2010. Interpretó «Isn't She Lovely», de Stevie Wonder, la canción que cantó en aquella audición cuando tenía 16 años, y repitió en tono humorístico su famosa frase: «Trabajo en una panadería». Su banda y sus bailarines también se vistieron con versiones de Styles de distintas etapas de su trayectoria.
Lily Allen optó por un disfraz autocrítico: un mapa de asientos de Ticketmaster cubierto de puntos azules. La cantante aludía al término «blue dot fever», usado para describir ventas de entradas decepcionantes, después de reducir el aforo de varias salas en la parte norteamericana de su gira «West End Girl». Su atuendo incluía una chaqueta acolchada blanca, un body con puntos azules que representaban butacas sin vender y un termómetro. «Nunca dejaré de negar las acusaciones. #bluedotfever», escribió en Instagram.
Janelle Monáe, por su parte, mantuvo su fama de disfraces elaborados con creaciones originales. En su celebración anual «Wondaween», en Los Ángeles, se transformó en un personaje llamado The Amazing Phish Boy, un híbrido humano-pez con escamas, aletas y ojos desmesurados, combinado con el vestuario de un artista de circo vintage. También presentó a Mother Creature, una criatura monstruosa con prótesis extensas y detalles macabros.
Heidi Klum acudió a su fiesta anual de Halloween en Nueva York disfrazada de una mano enorme cercenada, modelada a partir de su propia mano izquierda, con uñas pintadas de rojo, anillos, venas y tendones expuestos. Según explicó, el disfraz le llevó unas seis horas de colocación, tras meses de preparación.
Keke Palmer y su hijo Leodis, de tres años, recrearon los looks futuristas de Janet Jackson y Michael Jackson en el videoclip de «Scream» de 1995. Paris Hilton, por su parte, mantuvo su tradición de disfrazarse de Britney Spears y recreó la actuación de «I'm A Slave 4 U» en los MTV Video Music Awards de 2001, con una serpiente incluida. Olivia Rodrigo celebró Halloween sobre el escenario durante su gira «Unraveled» en Columbus, Ohio, con un look inspirado en María Antonieta, al que añadió un vestido de esqueleto y un look de bailarina zombi durante el concierto.