La selección española de fútbol afronta este viernes uno de los desafíos más trascendentales de su historia reciente en el SoFi Stadium de Los Ángeles, donde se mide a Bélgica en los cuartos de final del Mundial 2026. El equipo dirigido por Luis de la Fuente, vigente campeón de Europa, busca dar un paso firme hacia la conquista de su segunda Copa del Mundo, pero deberá superar un escollo que históricamente se le ha resistido: la ronda de cuartos.
España solo ha conseguido superar los cuartos de final en una ocasión a lo largo de sus cinco participaciones previas en esta fase del torneo. La única vez que logró avanzar fue en el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando derrotó a Paraguay en un partido agónico que terminó 1-0. Aquella victoria allanó el camino hacia el título mundial que la selección levantó en Johannesburgo, y desde entonces el equipo ha sumado dos Eurocopas más, en 2012 y 2024, consolidándose como una de las potencias del fútbol europeo.
El historial en cuartos de final es, sin embargo, un recordatorio de las dificultades pasadas. En México 1986, Bélgica fue precisamente el verdugo de España en esta misma ronda. El partido, disputado en el estadio Cuauhtémoc de Puebla, terminó con empate 1-1 y se resolvió en la tanda de penaltis, donde el guardameta belga Jean-Marie Pfaff detuvo el lanzamiento decisivo de Eloy Olaya. Aquella eliminación se sumó a las dolorosas derrotas ante Italia en 1994 y ante Corea del Sur en 2002, esta última envuelta en polémica arbitral.
Ahora, 40 años después, España vuelve a cruzarse con Bélgica en cuartos de final, pero el contexto es muy distinto. La Roja llega como actual campeona de Europa y con una racha defensiva impecable en el torneo: no ha recibido ningún gol en los cinco partidos disputados hasta ahora. En dieciseisavos de final derrotó a Austria por 3-0, y en octavos eliminó a Portugal con un gol de Mikel Merino en el minuto 91, sellando un 1-0 que confirmó la solidez del equipo.
Bélgica, por su parte, se presenta como un rival temible. El equipo dirigido por Rudi García ha mostrado un gran poder ofensivo, con 13 goles a favor en el torneo, solo superado por Argentina y Francia, ambos con 14. Los belgas vienen de golear a Estados Unidos por 4-1 en octavos de final y de remontar un partido complicado ante Senegal en dieciseisavos, que ganaron por 3-2. La principal incógnita en el once belga es la presencia de Kevin De Bruyne, quien se perdió el partido ante Estados Unidos por molestias físicas. También se espera que el técnico decida si incluye de inicio al extremo Jérémy Doku.
Thibaut Courtois será el guardameta titular de Bélgica, una garantía bajo los palos, mientras que Youri Tielemans se perfila como el eje del centro del campo, una zona donde España suele imponer su dominio. Las amenazas ofensivas belgas incluyen a Leandro Trossard, Charles De Ketelaere —autor de un doblete ante Estados Unidos— y Romelu Lukaku, quien ha marcado en sus tres últimos partidos pero apunta al banquillo de inicio.
España, por su parte, apuesta por la continuidad. Unai Simón, que aún no ha encajado un gol en el torneo, será el portero titular. La defensa estará formada por Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte y Marc Cucurella. En el centro del campo, Rodri, elegido mejor jugador del partido ante Portugal, comandará las operaciones junto a Pedri y Dani Olmo. En las bandas, Álex Baena y Lamine Yamal, de quien se espera que muestre su mejor versión, serán los encargados de generar peligro. Mikel Oyarzabal será la referencia ofensiva como delantero centro.
El partido se disputará este viernes 10 de julio a las 21:00 horas (horario peninsular español) en el SoFi Stadium de Los Ángeles, un escenario que ya conoce la selección española tras su victoria ante Austria en dieciseisavos. El encuentro podrá seguirse en directo a través de la página web de Antena 3 Deportes, con actualización minuto a minuto, resultado en vivo y narración de todos los goles.
Para España, el partido de hoy representa mucho más que una eliminatoria. Es la oportunidad de romper definitivamente con el maleficio de los cuartos de final y acercarse a la gloria mundialista que conquistó hace 16 años en Sudáfrica. Con la moral alta y una defensa inexpugnable, la Roja busca dar un paso más hacia la segunda estrella de su historia.