Canarias reclama al Gobierno central más información y medios ante una posible llegada masiva de embarcaciones irregulares. Todos los agentes implicados en la atención a migrantes coinciden en que, ante un escenario como el de Ceuta, los sistemas actuales colapsarían, por lo que exigen incrementar los recursos antes de que esa situación se produzca.
La fiscal de Extranjería de Canarias, Teseida García, advierte de que una llegada a gran escala «va a colapsar los sistemas» y subraya la necesidad de ser «más ágil en la materia de identificar a menores» y de contar con más medios policiales. García también señala las deficiencias del Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de El Hierro, un recurso provisional que, a su juicio, debería dejar de funcionar con tiendas de campaña.
Las islas no capitalinas son las que están menos preparadas y, al mismo tiempo, las que más embarcaciones reciben. Alejandro Navarro, secretario regional de JUPOL, denuncia que en El Hierro no hay comisaría y que la presencia de la Guardia Civil es «muy pequeña». Por ello, considera necesaria la creación de al menos un grupo más de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR).
Desde Lanzarote, el alcalde de Arrecife, Yonathan de León, denuncia la saturación de los servicios y reclama más medios materiales. «Un CATE que se colapsa cada vez que hay una llegada masiva de pateras», explica el regidor, que pide reforzar las infraestructuras de atención. Precisamente a Lanzarote han llegado cuatro embarcaciones en menos de 24 horas. A las 10:25 horas de este martes, la Guardamar rescató a 38 personas de origen magrebí, entre ellas tres mujeres y dos menores, a bordo de una embarcación precaria de madera cerca de La Graciosa. Por la tarde, 44 migrantes fueron rescatados a una milla de Punta Mujeres y, prácticamente a la vez, otra embarcación fue interceptada con otros 50 migrantes, todos ellos de origen magrebí.
Las organizaciones no gubernamentales aseguran estar preparadas para atender a los migrantes que llegan, pero piden avanzar en la integración posterior y advierten de la falta de vivienda y formación profesional. Juan Carlos Lorenzo, coordinador de CEAR en Canarias, insiste en que «todo lo que tiene que ver con las políticas de inclusión, formación y empleo es importante seguir avanzando en ellas para que los procesos de integración sean efectivos».
El Gobierno de Canarias insiste en la falta de información por parte del Ejecutivo central y considera que el archipiélago no está preparado para una llegada masiva de inmigrantes. Además, confirma que con los meses de calma en el mar habrá un repunte de las llegadas y que, al estar el Mediterráneo colapsado, se reactivará la Ruta Atlántica, que este año ha estado más tranquila.
Canarias lleva más de treinta años recibiendo embarcaciones irregulares. En 2006 el archipiélago sufrió una gran crisis migratoria, pero no fue hasta 2020, con la crisis de Arguineguín, cuando se reforzaron todos los medios de atención y se creó un plan específico. Ahora la situación está mucho más controlada y los medios saben cómo actuar, pero no siempre son suficientes.
Todos los actores coinciden en que se debe trabajar en la prevención durante los meses de pocas llegadas para estar preparados ante lo que pueda llegar. La falta de información del Gobierno central y la saturación de los servicios en las islas no capitalinas son los principales puntos de fricción en un debate que enfrenta a Canarias con la necesidad de anticiparse a un posible aumento de la presión migratoria en la Ruta Atlántica.