La inteligencia artificial ya está reduciendo de forma notable los costes de producción de contenidos comerciales, pero uno de sus pioneros en Corea del Sur advierte de que el cine de largometraje podría acabar siendo más caro que en la época del formato de 35 mm. La advertencia la lanzó Kim Kwang-jib, fundador y director ejecutivo de Studio Meta-K, un estudio de contenidos basado en IA, durante un foro celebrado en el Taiwan Creative Content Fest (TCCF), en Taipéi.
Según expuso, el encarecimiento no vendría de la tecnología en sí, sino de su uso. Kim señaló dos riesgos principales. El primero es el de los cargos por tokens, las tarifas que se pagan por cada generación de contenido mediante modelos de IA, que pueden dispararse sin control. El segundo es la revisión fragmentada y repetida: cuando las correcciones se hacen por partes y en varias rondas, el gasto total crece y puede superar el de un rodaje tradicional bien planificado.
El mensaje es llamativo porque llega desde dentro del sector. Studio Meta-K trabaja precisamente en la producción de contenidos con inteligencia artificial, por lo que la cautela del responsable de la compañía pesa más que la de un observador externo. Kim no concretó, sin embargo, el alcance de esas tarifas ni cuánto podrían llegar a costar en la práctica, y tampoco quedó establecido si la advertencia sobre los largometrajes se sostendría a gran escala. Son, por ahora, las dos incertidumbres principales de su planteamiento.
El foro se enmarca en el Taiwan Creative Content Fest, un encuentro dedicado a la industria creativa y a la producción de contenidos que sirve de escaparate para proyectos, inversiones y debates sobre el futuro del audiovisual. En ese contexto, el debate sobre la IA aparece como uno de los temas centrales: la tecnología promete abaratar procesos, pero sus costes asociados y su forma de uso siguen siendo objeto de discusión entre productores.
El propio festival ha dejado otras noticias relacionadas con la creación de contenidos. Mirror Fiction entregó más de 50.000 dólares en premios a dos autores, unas distinciones orientadas a apoyar la publicación de libros y su adaptación a la pantalla. Por otro lado, Chunghwa Telecom presentó su apuesta por la inversión en películas y series, con un catálogo que incluye el thriller policiaco «Gunshot», protagonizado por Kent Tsai, y el proyecto «Call Of Lobster», con Choi Siwon y Chang Chen como protagonistas.
Estas iniciativas se suman a una tendencia más amplia: varias operadoras de telecomunicaciones taiwanesas están invirtiendo en producción audiovisual a través de fondos recién lanzados. Esta combinación de capital tecnológico y producción creativa muestra cómo el sector busca nuevas vías de financiación, al tiempo que se debate cómo se integrará la inteligencia artificial en los presupuestos de cine y televisión.
La comparación con la era del 35 mm sirve a Kim para subrayar que el abaratamiento no es automático. Durante décadas, ese formato definió el coste y la escala de la producción cinematográfica; la advertencia del responsable coreano sugiere que la IA no garantiza por sí sola una reducción de gastos en el largometraje, sobre todo si su uso no se gestiona con criterio. Mientras tanto, la industria sigue evaluando si las ventajas en publicidad y contenidos breves pueden trasladarse con el mismo resultado a películas de mayor envergadura.