El espíritu gótico regresa a la moda del Otoño Invierno 2026 2027 con una propuesta que va mucho más allá de los disfraces de Halloween. Cuellos altos, encajes, vuelos de taffetas y capas de inspiración casi brujeril dominan las pasarelas, en una lectura sofisticada de un imaginario que siempre ha sido oscuro y romántico.
La tendencia recupera el filón dark que nació con las subculturas de los años setenta, cuando la estética macabra empezó a asociarse a una actitud de rechazo a lo convencional. Hoy esa raíz se traduce en prendas que combinan dramatismo y elegancia, con el negro como color dominante y el pizzo como detalle protagonista.
Los corsés, las mangas abullonadas y los tejidos con volumen completan un lenguaje visual que se aleja de la mascarada y se acerca al armario cotidiano. La clave, según la propuesta de la temporada, está en dosificar: una pieza de inspiración gótica puede convivir con básicos más neutros sin perder su carácter.
Esta vuelta al gótico llega en una temporada en la que las firmas también miran hacia otras referencias de la estación. Entre ellas, las prendas de mitad de temporada siguen ganando espacio en el guardarropa, como el trench, que este año se reinventa con colores intensos, y los mocasines, que se combinan con faldas de distintas longitudes hasta el final del otoño.