Un informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) ha puesto en alerta a varias cancillerías europeas ante la posibilidad de un ataque ruso con drones contra España, Francia e Italia. Según los datos que manejan los servicios de inteligencia, Moscú podría lanzar los aparatos no tripulados desde embarcaciones situadas en aguas próximas a las costas de estos países.
El modelo señalado es el Gerbera, un dron con una autonomía de hasta 600 kilómetros que Rusia ha utilizado en otros escenarios. La alerta se produce después de la visita del director de la CIA a Moscú, un desplazamiento que, según las fuentes consultadas, habría permitido a la agencia estadounidense recabar información precisa sobre los planes rusos. El Gobierno lituano ha sido uno de los primeros en tener conocimiento de estos detalles, que ahora circulan por las principales capitales europeas.
La advertencia llega en un contexto de creciente tensión entre Rusia y la OTAN, con un aumento de incidentes híbridos en el espacio europeo. La posibilidad de que se produzcan ataques con drones contra infraestructuras o territorio de países miembros de la Alianza ha encendido las alarmas en Bruselas y en las capitales afectadas. España, Francia e Italia figuran entre los objetivos potenciales mencionados en el informe, aunque no se han especificado cuáles serían los blancos concretos ni el momento en que podrían producirse.
El uso de embarcaciones como plataforma de lanzamiento complica la detección y la respuesta defensiva, ya que los drones podrían aproximarse a gran velocidad y a baja altitud. Los sistemas de defensa aérea europeos, en pleno proceso de refuerzo desde el inicio de la guerra en Ucrania, tendrían que hacer frente a una amenaza que combina movilidad marítima y tecnología relativamente barata.
La filtración del informe ha generado reacciones dispares. Mientras algunas cancillerías guardan silencio y se limitan a confirmar que siguen la situación, otros analistas han puesto en duda la gravedad de la amenaza. Un experto citado por medios regionales ha asegurado que este tipo de alertas pueden responder a una estrategia para justificar el aumento del gasto en armamento y la compra de material militar a Estados Unidos. Esta lectura contrasta con la versión oficial que manejan los servicios de inteligencia y con la preocupación expresada en foros de defensa europeos.
El debate sobre la magnitud real del riesgo se produce en un momento en el que la Unión Europea discute nuevas medidas de seguridad y cooperación en materia de defensa. La guerra híbrida, que incluye ciberataques, sabotajes y campañas de desinformación, se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las instituciones comunitarias. En este marco, la alerta sobre los drones Gerbera añade un nuevo elemento de incertidumbre a la relación entre Rusia y Occidente.
Por el momento, no se han anunciado medidas concretas de respuesta ni se ha confirmado oficialmente la veracidad completa del informe. Las autoridades europeas continúan analizando la información y coordinando posibles actuaciones con sus socios internacionales. La evolución de los acontecimientos en las próximas semanas determinará si la advertencia se traduce en un refuerzo de la vigilancia o en una escalada de la tensión en el flanco este y sur de Europa.