Un asalto quirúrgico de apenas cuatro minutos ha puesto en el centro del debate la seguridad de los museos españoles. Los ladrones entraron en el Museo de Villena (MUVI), se apoderaron del Tesoro de la Edad de Bronce y de las coronas imperiales de la patrona del municipio, la Virgen de las Virtudes, y huyeron sin dejar rastro. El espacio contaba con un fuerte sistema de protección, pero la Generalitat Valenciana enmarca lo ocurrido como un «reto compartido por todo el territorio nacional que exige una respuesta conjunta».
El Tesoro de Villena, considerado la colección prehistórica más valiosa de Europa, permaneció desde su hallazgo en 1963 en la vivienda de su descubridor, el arqueólogo José María Soler, y después en el Ayuntamiento y en la caja fuerte de una entidad bancaria. No fue hasta junio de 2024 cuando llegó a las instalaciones del MUVI, donde se exhibía bajo estrictos protocolos. La cámara acorazada, de 75 metros cúbicos, estaba reforzada con planchas de acero, doble pared de vidrio blindado, sensores de movimiento, detección térmica y sísmica y circuito cerrado de televisión. Las alarmas saltaron y el sistema había pasado su revisión este mismo mes.
Sin embargo, los asaltantes conocían al milímetro la operativa del recinto: arrancaron una ventana entera, accedieron con gafas de visión nocturna y fueron directos a por sus dos objetivos en plena oscuridad. Tras fracturar el cristal blindado, huyeron en un margen de cuatro minutos mientras la atención policial se centraba en un polideportivo situado al otro lado de la ciudad, donde la banda había hecho saltar previamente otra alarma como maniobra de distracción.
La Guardia Civil investiga si este golpe guarda relación con los asaltos sufridos en las últimas semanas en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz y en el Museo Provincial de Albacete, donde el patrón fue idéntico: sustracción de piezas de oro de gran valor. Desde la Generalitat recalcan que lo sucedido no supone poner en duda la seguridad de los museos, aunque sí piden una respuesta coordinada ante la creciente ola de robos profesionales en España y en Europa.
El suceso también ha puesto de relieve una drástica disminución en los fondos destinados a la protección del recinto. Según ha denunciado Izquierda Unida, la partida presupuestaria 333/22701, asignada específicamente a la «Seguridad y vigilancia MUVI», contaba en 2025 con un importe de 10.000 euros. En las cuentas de 2026, esta misma partida ha pasado a estar dotada con tan solo 3.000 euros, lo que supone un tijeretazo de 7.000 euros, es decir, una reducción del 70 % en la protección del museo respecto al ejercicio anterior.
Además, la Asociación para la Defensa del Estado de Derecho y la Lucha contra la Corrupción (ADED) ha presentado una denuncia contra el alcalde de Villena, Fulgencio José Cerdán, y otras autoridades municipales, por un presunto delito contra el patrimonio histórico en comisión por «omisión por la falta de protección» del Tesoro de Villena.
Villena vive sus días más amargos a las puertas de sus fiestas patronales en honor a la Virgen de las Virtudes. Al valor arqueológico de la vajilla de oro se suma el golpe sentimental del robo de las coronas de la Virgen. Este mismo domingo estaba programada la tradicional bajada de la imagen en romería, jornada en la que la Virgen iba a exhibir una de las coronas que han sido sustraídas. De hecho, los encargados tenían previsto recoger del Museo la pieza sacra justo el día después del robo.
En declaraciones a Antena 3 Noticias, tanto Dori Flor García, presidenta de la Junta de la Virgen, como Antonio López Rubio, cronista de la entidad, aseguran estar «hechos polvo» tras la sustracción de tres coronas de oro y una de plata con piedras preciosas, un conjunto que supera los dos kilos de peso. La indignación es palpable a las puertas del santuario: «Es una falta de respeto absoluta», lamentaba una vecina sobre una pérdida que toca de lleno la devoción de todo un pueblo.