Dos jóvenes han fallecido este sábado en la playa dels Vivers, en Guardamar del Segura (Alicante), mientras ondeaba la bandera roja. El aviso se recibió a las 14:11 horas, según ha informado el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).
Hasta el lugar se desplazaron dos unidades del SAMU y un Soporte Vital Básico para atender a los dos bañistas. A su llegada, los equipos sanitarios iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) con el objetivo de recuperar a las víctimas. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados, finalmente no pudieron salvarles la vida. Fuentes policiales y sanitarias han confirmado el fallecimiento de ambos bañistas.
La playa dels Vivers se encuentra en el término municipal de Guardamar del Segura, una localidad costera de la provincia de Alicante muy frecuentada durante todo el año. La presencia de la bandera roja indica que el baño estaba prohibido en el momento del incidente debido a las condiciones del mar.
Este trágico suceso recuerda la importancia de respetar las indicaciones de los socorristas y las señales de prohibición de baño. Las autoridades insisten en que la bandera roja implica un riesgo grave para cualquier persona que entre al agua, independientemente de su experiencia o condición física.
Hace unos días ocurría un suceso similar, aunque en un contexto diferente, en Lanzarote, donde una menor de tres años perdía la vida tras sufrir un ahogamiento en una piscina de una casa vacacional. Se trataba de una menor extranjera que se encontraba junto a sus familiares pasando las vacaciones en las Islas Canarias.
El suceso tuvo lugar en el municipio lanzaroteño de Tijano. Rápidamente se dio aviso al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES), donde acudieron dos agentes de la Policía Local. Cuando se personaron, la niña se encontraba en parada cardiorrespiratoria, teniendo que realizarle una reanimación cardiopulmonar.
Al lugar de los hechos también llegó una ambulancia medicalizada del Servicio de Urgencias de Canarias (SUC) que continuó realizando la técnica de reanimación y logró que, momentáneamente, la niña saliera de la parada. Aunque lamentablemente, la menor falleció durante el traslado al hospital.
En el momento del ahogamiento, la niña se encontraba con sus padres, de origen asiático. Según las mismas fuentes, la familia llevaba dos días en la isla. Además, la Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer los hechos.
Ambos episodios subrayan la necesidad de extremar las precauciones en entornos acuáticos, tanto en playas como en piscinas, y de seguir en todo momento las instrucciones de los servicios de emergencia y salvamento.