Vox estudia la posibilidad de no presentar candidaturas al Senado en algunas provincias con el objetivo de evitar que la izquierda alcance la mayoría en la Cámara Alta. La decisión, aún no adoptada formalmente, se enmarca en la estrategia de la formación de Santiago Abascal ante el nuevo escenario abierto por el acuerdo entre el PSOE y Frente Amplio para concurrir en coalición al Senado.
El líder de Vox, Santiago Abascal, se ha referido a este pacto y ha asegurado que su partido actuará «con altura de miras». La declaración llega después de que las dos formaciones de izquierda hayan cerrado un entendimiento para presentarse de manera conjunta en la Cámara Alta, una fórmula que, según los cálculos que maneja Vox, podría facilitar una mayoría de izquierdas en el Senado.
La reflexión interna de Vox pasa por evaluar en qué circunscripciones la retirada de sus candidatos podría contribuir a concentrar el voto y dificultar ese resultado. La dirección del partido no ha concretado todavía qué provincias estarían afectadas ni si la medida llegará a aplicarse, pero la posibilidad ha sido confirmada en el entorno de la formación y sitúa el Senado en el centro del debate político de la jornada.
El Senado, tradicionalmente considerado una cámara de segunda lectura, adquiere un peso especial en este contexto. La composición de la Cámara Alta puede condicionar la tramitación de leyes y, en determinados supuestos, activar mecanismos constitucionales. Por ello, el acuerdo entre PSOE y Frente Amplio ha llevado a Vox a replantear su estrategia electoral en varias provincias donde la dispersión del voto podría favorecer a la izquierda.
Abascal ha evitado detallar por ahora las decisiones que adoptará su partido, pero ha subrayado que la respuesta se producirá «con altura de miras», una expresión que la formación utiliza para reivindicar una actitud de responsabilidad institucional frente a los movimientos de sus adversarios. La dirección de Vox mantiene abiertas las conversaciones internas y no descarta anunciar cambios en su candidatura al Senado en los próximos días.
El acuerdo entre el PSOE y Frente Amplio para el Senado ha reordenado el tablero político en la recta final de la precampaña. La coalición de izquierdas busca maximizar sus opciones en una cámara donde el reparto de escaños por circunscripciones provinciales hace que cada candidatura cuente. En ese cálculo, la presencia o ausencia de Vox en determinadas provincias puede alterar el equilibrio final.
La formación de Abascal afronta así una decisión delicada: mantener su presencia en todas las circunscripciones, como ha hecho hasta ahora, o sacrificar candidaturas para intentar bloquear una mayoría de izquierdas. Cualquiera de las dos opciones tiene costes políticos y electorales, y el partido sopesa cuál resulta más útil para sus intereses en el Senado.
Mientras se concreta esa decisión, Abascal mantiene su agenda de precampaña y ha convertido el Senado en uno de los ejes de su discurso. La posibilidad de que Vox renuncie a presentarse en algunas provincias añade un elemento de incertidumbre a la campaña y obliga a seguir con atención los movimientos de la formación en las próximas horas.