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Un temporal severo desborda Barcelona: inundaciones, metro y trenes afectados y un muerto en Olivella

Protecció Civil envía una alerta ES-Alert a tres millones de personas en el Barcelonès y el Maresme por riesgo de inundaciones repentinas. Las lluvias torrenciales colapsan el metro, Rodalies, el aeropuerto de El Prat y varias carreteras, y dejan un fallecido en el Garraf.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Una alerta masiva de Protecció Civil ha sacudido este miércoles por la noche los teléfonos móviles de cerca de tres millones de personas en las comarcas del Barcelonès y el Maresme. El mensaje, enviado a las 21.33, advertía de un episodio de «tiempo severo» con riesgo de «inundaciones repentinas» en las dos horas siguientes y pedía extremar las precauciones en los desplazamientos. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha respaldado las recomendaciones a través de sus redes sociales, mientras el Servei Meteorològic de Catalunya ampliaba la alerta a todo el litoral pasadas las 23.00.

El temporal ha dejado ya un balance trágico. A las 23.03, Emergencias recibió el aviso de un testigo que vio caer un vehículo a una riera de Olivella, en el Garraf. Horas después, los servicios de emergencia localizaron a unos 500 metros el cuerpo sin vida de un hombre, que los Mossos d'Esquadra han confirmado como el conductor del coche arrastrado por el agua. En un primer momento se informó de la posible desaparición de una mujer que habría bajado del vehículo cuando quedó encallado.

Barcelona ha vivido escenas de caos. En el barrio de Horta se han anegado calles, y en el Hospital Vall d'Hebron se ha caído un techo por filtraciones y goteras, además de inundarse los sótanos de los tres edificios. La red de metro sufre afectaciones graves: Transports Metropolitans de Barcelona ha cerrado las estaciones de Sant Andreu, Fabra i Puig y Trinitat Vella de la L1, ofrece servicio parcial en la L4 entre La Pau y Verdaguer y ha clausurado el vestíbulo secundario de Torre Baró i Vallbona en la L11, con servicio parcial entre Trinitat Nova y Ciutat Meridiana.

La red ferroviaria también se resiente. Adif ha informado de la interrupción de la circulación en la línea R4 de Rodalies en Montcada Bifurcació por una incidencia en los sistemas de señalización, y las líneas R2, R3 y R4 acumulan retrasos de hasta 20 minutos. La empresa pública advierte de que el servicio podría seguir afectado este jueves. En el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat se contabilizan al menos 23 vuelos cancelados y decenas con demoras.

El tráfico rodado sufre cortes generalizados. Trànsit ha cerrado la Ronda de Dalt a su paso por Santa Coloma de Gramenet y en el Nus de la Trinitat por inundaciones, con las salidas 2 y 3 bloqueadas y varios coches atrapados en los túneles que han tenido que ser rescatados por los Bombers. También hay incidencias en la AP-7, la C-58 y la C-17, con lentitud entre Ripollet y Barcelona y entre La Llagosta y la capital catalana.

La alerta se ha ido extendiendo conforme avanzaba la noche. A las 22.10, Protecció Civil amplió el aviso al Alt Penedès y l'Anoia por riesgo de granizo de más de dos centímetros, rachas de viento superiores a los 90 km/h e inundaciones. Poco después, la Agència Catalana de l'Aigua emitió una alerta de riesgo hidrológico en el Vallès Occidental por posibles aumentos repentinos del caudal de ríos y torrentes, con un llamamiento a no acercarse ni cruzar rieras. La consellera de Interior, Núria Parlon, informó a las 23.10 de un nuevo ES-Alert para el Baix Llobregat, Garraf, Alt i Baix Penedès y el Vallès Occidental, extendiendo la alerta hasta la 01.00 de la madrugada.

El dispositivo de emergencias se ha visto desbordado por los avisos. Entre las 20.00 y las 22.00 horas, los Bombers y el teléfono 112 han recibido un volumen creciente de llamadas relacionadas con el temporal. El mensaje oficial insiste en seguir las instrucciones de las autoridades y llamar al 112 en caso de encontrarse en situación de riesgo. La coincidencia del episodio con el partido entre el FC Barcelona y el Racing de Santander en el Camp Nou, que no se suspendió, obligó a Protecció Civil a coordinarse con el club para gestionar la salida del público, mientras otros encuentros como el Levante-Athletic de Bilbao sí fueron cancelados por la climatología adversa.