La XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada durante dos días en Madrid, terminó el jueves con un balance deslucido por la falta de acuerdo entre los países miembros. Solo diez de los 22 países enviaron a sus jefes de Estado o de Gobierno, y varias de las ausencias más llamativas fueron las de Lula da Silva, Claudia Sheinbaum, Delcy Rodríguez y Keiko Fujimori.
Uno de los puntos de fricción más visibles fue la cláusula contra la coacción. El texto rechaza la coacción y las medidas unilaterales que afecten a las necesidades de desarrollo, pero Argentina, Paraguay, Colombia y Costa Rica se negaron a suscribirla. Además, Argentina y Paraguay se desmarcaron de la alianza sobre inteligencia artificial, Argentina lo hizo también con la carta de movilidad académica, y ambos países discreparon de la carta de cuidados y apoyos. Argentina y Paraguay incluyeron, además, notas al pie con su propia lectura del concepto de igualdad de género.
El secretario general de la SEGIB, Andrés Allamand, restó dramatismo a las disidencias y las calificó de «absolutamente normales». La cumbre se presentó como una reafirmación del multilateralismo en un contexto de fuerte agitación global, aunque no está claro si los países discrepantes modificarán sus posiciones más adelante ni cuál será el alcance a largo plazo de la menor asistencia de dirigentes.
La cumbre dejó también algunos avances concretos. Se anunció una nueva alianza iberoamericana de inteligencia artificial, respaldada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y se creó una red regional para la reducción del riesgo de desastres y la protección civil, que incluye un sistema de alerta temprana y un fondo de respuesta a emergencias. Asimismo, se actualizó la estrategia de cooperación, cuya versión anterior era de 2014.
Entre los asistentes destacó el presidente argentino Javier Milei, que en su intervención en el pleno equiparó el socialismo con el fascismo. Su saludo con Sánchez fue breve y frío. El jefe del Ejecutivo español declaró que los insultos no forman parte de su estilo político. Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski acudió sin anuncio previo y se reunió con participantes para tratar el apoyo a Ucrania; Sánchez tiene previsto mantener en las próximas horas un encuentro bilateral con él. También asistió el secretario general de la ONU, António Guterres, a las reuniones celebradas en Madrid.
En lo institucional, España entregó la Secretaría Pro Tempore a Honduras para el próximo periodo. Honduras era el único de los 22 miembros que nunca la había ostentado, de modo que el relevo tiene un significado simbólico para el organismo.