Un juez federal de Estados Unidos ha desestimado de nuevo la demanda por difamación que el presidente Donald Trump presentó contra The Wall Street Journal. El diario había publicado en 2025 un informe según el cual una carta de cumpleaños de 2003, dirigida al delincuente sexual condenado Jeffrey Epstein, habría sido escrita por Trump. El magistrado considera que la demanda no cumple con el estándar exigido para este tipo de casos.
En su resolución, el juez de distrito Darrin P. Gayles afirmó que la demanda « no alcanza a probar la malicia real ». Según el texto de la decisión, las alegaciones presentadas no bastan para demostrar que el periódico publicara información falsa con conocimiento de su falsedad o con temerario desdén por la verdad, que es el criterio que la jurisprudencia estadounidense exige a una figura pública para prosperar en una querella de este tipo. Esa exigencia procede de la doctrina fijada por el Tribunal Supremo en el caso New York Times contra Sullivan. Gayles añadió que las acusaciones de la demanda no ofrecen hechos concretos que permitan concluir que el medio actuó con esa intención.
Se trata de una segunda desestimación. Gayles ya había rechazado la acción en una resolución anterior, pero la demanda fue presentada de nuevo con modificaciones, lo que llevó al juez a examinarla otra vez. La cifra reclamada por Trump asciende a 10.000 millones de dólares, una de las cantidades más altas planteadas en litigios de este tipo contra un medio de comunicación. La demanda se presentó en un tribunal federal de Florida, donde tiene su sede el distrito que conoce el caso.
El asunto se enmarca en la atención pública que ha generado el nombre de Epstein, financiero condenado por delitos sexuales cuya red de contactos ha sido objeto de escrutinio durante años. La carta en cuestión, según el informe del Wall Street Journal, contenía un mensaje de cumpleaños acompañado de un dibujo, y su publicación fue el origen de la controversia. La Casa Blanca y los abogados del presidente han sostenido que el periódico difundió una información falsa con la intención de dañarle políticamente, mientras que el diario ha defendido la exactitud de su reportaje y ha rechazado las acusaciones de difamación.
Hasta ahora, los tribunales han concluido que el Wall Street Journal no incurrió en la difamación que se le atribuye. La decisión no pone fin necesariamente al pleito, pues la parte demandante puede recurrir o intentar una nueva presentación, aunque por el momento la demanda queda desestimada en el tribunal federal que la conoció. El caso sigue siendo uno de los frentes legales abiertos por el presidente contra medios de comunicación que han publicado informaciones críticas con su gestión.