Wireva

La OCU concluye que pagar un entierro al fallecer sale más barato que un seguro de decesos

Un informe de la OCU sostiene que, a largo plazo, un seguro de decesos puede costar entre el doble y el triple que el servicio funerario, mientras el coste medio de un sepelio en España supera los 3.700 euros.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la opción más económica para afrontar los gastos de un entierro es pagarlos cuando se produce el fallecimiento, y no contratar un seguro de decesos que se abona durante años. La organización considera que este tipo de póliza «suele ser una opción cara» y que, en general, «no compensa». Sus estudios comparativos señalan que, a la larga, se acaba pagando entre el doble o el triple de lo que cuesta el servicio funerario.

La cuestión cobra relevancia en torno al Día de Todos los Santos, festividad que este año cae en domingo, 1 de noviembre, y en la que millones de personas acuden a los cementerios para recordar a sus seres queridos. Muchos de los fallecidos contaban con una póliza que cubre el entierro, pero otros no, y sus familiares deben hacerse cargo del coste total de la inhumación o la incineración. Ante ese escenario, muchas familias se plantean si es preferible contratar un seguro de decesos que permita ir pagando poco a poco o afrontar el gasto en el momento de la muerte.

Frente a esta conclusión, la Unión Española de Entidades Aseguradoras (UNESPA) describe el seguro de decesos como un producto de «extraordinaria estabilidad y un crecimiento sostenido», consolidado como una de las pólizas más comunes en los hogares españoles. La patronal indica que el porcentaje de población protegida se ha mantenido de forma estructural entre el 44% y el 46% durante la última década, y que alrededor del 44,4% de la población tiene contratado este seguro. Según su informe, la póliza acompaña a las familias en un momento delicado, organizando el sepelio y gestionando otros trámites como la testamentaría o la gestión de la vida digital.

Por otra parte, la OCU también ha calculado el precio total de un sepelio completo, que incluye ataúd, inhumación o incineración, flores, coche fúnebre y esquelas. La organización concluye que el coste puede superar los 5.000 euros según la ciudad de residencia, aunque la media en España se sitúa por encima de los 3.700 euros.

El féretro es el apartado más caro del servicio funerario. Un modelo común, sin lujos especiales, cuesta entre 600 y 1.300 euros, con una media de unos 1.200 euros. El alquiler del tanatorio supera los 500 euros, y a ello se suman otros gastos como las esquelas, las flores, el coche fúnebre, la preparación del cuerpo o los gastos de personal. La OCU señala que una corona de tamaño mediano supera los 100 euros.

El coste del cementerio, que incluye la inhumación y la unidad de enterramiento, también varía notablemente. Según el informe, algunos ayuntamientos exigen tasas adicionales relacionadas con el mantenimiento o el movimiento de lápidas. Así, el precio puede superar los 2.000 euros o quedarse en apenas 75 euros según el consistorio, siendo la media en España de 668 euros.