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La Familia Real entrega en Llanes el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2026 a su cofradía de pescadores

Felipe VI, Letizia, Leonor y Sofía distinguieron a la Cofradía de Pescadores Santa Ana, con casi siete siglos de historia. La princesa Leonor pronunció el discurso institucional y la reina sufrió una caída durante la visita a un barco pesquero.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

La Familia Real española distinguió este sábado a la Cofradía de Pescadores Santa Ana con el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2026, en una jornada celebrada en Llanes. La entrega reconoce a una institución cuyos orígenes se remontan a la Edad Media y que representa casi siete siglos de tradición marinera en el Principado. Los reyes Felipe VI y Letizia acudieron acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, y fueron recibidos por cientos de vecinos.

El galardón está dotado con 40.000 euros y reconoce a la cofradía por «su trabajo por la sostenibilidad, la innovación, la solidaridad, el estudio y la difusión de la cultura pesquera, y la eficiencia en su modelo de gestión». Según ha destacado la Casa Real, el reconocimiento pretende también rendir homenaje «a todas las cofradías de pescadores y a su gente». La visita se desarrolló en compañía del presidente del Principado, Adrián Barbón, y del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.

Como viene ocurriendo desde 2019, los reyes acudieron con sus dos hijas a la entrega, que tradicionalmente se celebra al día siguiente de la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias en el Teatro Campoamor de Oviedo. En esta edición, la princesa Leonor pronunció el discurso institucional, tarea que ya asumió por primera vez en 2025, cuando tomó el relevo de Felipe VI. La heredera al trono reivindicó la importancia de conservar la pesca artesanal y reconoció el esfuerzo de quienes mantienen viva esta actividad.

Leonor destacó que la cofradía contribuye al desarrollo económico, hostelero y turístico de Llanes «conservando la forma tradicional de pesca artesanal y de bajura, con la explotación responsable y sostenible de las especies, el cuidado de los caladeros y la limpieza de las costas». Subrayó también el sacrificio que exige una profesión históricamente vinculada a la dureza del mar: «Es un sector que exige mucho sacrificio, y no sólo por la dureza del trabajo en la mar». En su intervención recordó el papel de las mujeres, que durante siglos transportaron el pescado para venderlo por los pueblos, y advirtió de los desafíos del sector, como garantizar el relevo generacional.

Uno de los momentos más inesperados se produjo en el puerto de Llanes, donde la Familia Real saludó a representantes de las cofradías asturianas, marineros jubilados, viudas de pescadores fallecidos y armadores de la flota local. Después, los cuatro miembros de la Familia Real subieron al Nuevo Sandra María, embarcación propiedad del armador y patrón mayor de la Cofradía de Pescadores Santa Ana, que les explicó las características de la pesca artesanal y de bajura. Durante ese recorrido, la reina Letizia resbaló en la cubierta y cayó al suelo. La monarca se levantó de inmediato y continuó la visita, sin que el incidente alterase el programa previsto.

La jornada incluyó también la inauguración de la placa conmemorativa del premio junto a la capilla de Santa Ana, patrona de los marineros de Llanes. Los reyes y sus hijas presenciaron actuaciones folclóricas, entre ellas la danza 'El Pericote' y una danza marinera característica de la localidad, y conocieron la confección de los trajes tradicionales de aldeana y 'porruanu'. Asimismo vieron la elaboración de anchoas del Cantábrico en semiconserva, actividad que mantiene en Llanes una única empresa familiar. En la lonja participaron en una demostración de la puja a la baja, o subasta inversa, sistema de venta de pescado utilizado históricamente en la rula de Llanes, cuyos orígenes se remontan al siglo XVI.

La Cofradía de Pescadores Santa Ana procede de la antigua Cofradía de Mareantes de San Nicolás, fundada hacia 1350 y considerada una de las organizaciones pesqueras más antiguas de Asturias. Desde sus comienzos agrupó a los pescadores de Llanes, y su trayectoria recorre siglos de actividad vinculada al mar y a la comunidad local.