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Deportistas responden al anuncio de Sydney Sweeney por sexualizar el deporte femenino

La campaña de la actriz para la casa de apuestas Novig, en la que aparece desnuda simulando practicar deporte, desata críticas de atletas como Ariarne Titmus, Tilly Kearns y Skye Nicolson, que denuncian la sexualización del deporte femenino.

La actriz Sydney Sweeney vuelve a estar en el centro de la polémica. En esta ocasión, su nombre ha quedado vinculado a una campaña publicitaria para Novig, una plataforma de apuestas y predicciones deportivas de la que es socia y ahora cara visible. En el anuncio, Sweeney aparece completamente desnuda o con muy poca ropa mientras simula practicar diferentes deportes y utiliza balones, pelotas y otro equipamiento para cubrir zonas estratégicas de su anatomía y evitar la censura en redes sociales.

La campaña, que buscaba llamar la atención y diferenciar a la marca, ha generado una oleada de críticas por sexualizar el deporte femenino. Varias deportistas de élite han alzado la voz en redes sociales para rechazar el mensaje. Una de las más contundentes ha sido la nadadora australiana Ariarne Titmus, cuatro veces campeona olímpica, quien expresó su rabia en Instagram: «No puedo describir la rabia que siento al ver esto». En su mensaje, Titmus señaló que el anuncio es «una bofetada para todas las mujeres que han dedicado su vida a perfeccionar su oficio» y para quienes disfrutan del deporte por lo que realmente es: «trabajo en equipo, amistad, dedicación, excelencia, unidad». La nadadora se preguntó cómo es posible que «monetizar el cuerpo de la mujer y sexualizar el deporte femenino siga siendo una práctica común».

La leyenda del waterpolo Tilly Kearns también mostró su rechazo absoluto al anuncio. En un reel de Instagram, mientras compartía imágenes de sus entrenamientos, su relación con las compañeras de equipo y su oro olímpico, escribió: «Odio absolutamente el nuevo anuncio deportivo de Sydney Sweeney». Por su parte, la boxeadora profesional Skye Nicolson publicó un vídeo en el que mostraba a Sweeney lo que «es deporte» y pidió que dejen de sexualizar a las deportistas. En sus historias, Nicolson profundizó: «Hay una gran diferencia entre parecer 'sexy' porque haces deporte y usar el sexo para vender 'deporte'». Añadió que no hay nada de malo en verse bien y practicar deporte, ni en abrazar la feminidad mientras se es una atleta formidable, pero consideró que el anuncio es «una falta de respeto a las atletas que han dedicado su vida al deporte y a las mujeres que han roto barreras durante generaciones» al burlarse de ellas usando a un símbolo sexual con un lenguaje y un imaginario sugerente.

Más allá de las reacciones individuales, muchas mujeres han iniciado un trend en Instagram y TikTok bajo la idea de mostrar a Sydney Sweeney «lo que significa ser una mujer en el deporte». En esos vídeos exhiben lo duro de su disciplina, los sacrificios, los malos momentos, pero también su fuerza, ambición, metas y resiliencia. El debate no se limita a la actriz: Sweeney es la cara visible de una empresa que ideó, escribió y aprobó el anuncio pensando en el impacto y la conversación que generaría sobre su cuerpo para ganar notoriedad y usuarios, a costa del respeto hacia las mujeres en el deporte.

La actriz ha respondido a las críticas publicando en sus historias ejemplos de deportistas, tanto masculinos como femeninos, que posaron desnudos para la edición especial The Body Issue de la revista ESPN. Sin embargo, la diferencia es notable: mientras que esa publicación busca celebrar el cuerpo de los deportistas como herramienta de trabajo, fuerza y reflejo de su sacrificio, con diversidad de cuerpos, el anuncio de Sweeney se queda en el envoltorio, con un lenguaje y poses sugerentes. ESPN pone el foco en la musculatura y el esfuerzo para alcanzar logros de élite, pero la actriz convierte la desnudez en un simple reclamo comercial. El episodio reabre el debate sobre los límites de la publicidad y el respeto al deporte femenino.