Roberta ha dicho «sí, quiero» con un vestido que se transforma. Para su enlace, la novia acudió al atelier Kartika en Catania, donde seleccionó un diseño firmado por Zuhair Murad que le permitió lucir tres estilos distintos a lo largo de la celebración sin necesidad de cambiar de traje.
El modelo parte de una base de encaje bordado que se ajusta al cuerpo con una silueta de sirena, un corte clásico que estiliza la figura y aporta elegancia. Sobre esta estructura, el vestido incorpora una falda escénica de tul que puede añadirse o retirarse según el momento, creando un efecto visual completamente diferente. Así, la novia pasó de un look sobrio y romántico durante la ceremonia a una propuesta más voluminosa y teatral para el banquete o el baile.
La elección de un diseño transformable responde a una tendencia al alza en el mundo de la novia: maximizar las posibilidades de una sola pieza sin renunciar al sello de alta costura. El trabajo de Zuhair Murad, conocido por sus elaborados bordados y sus siluetas femeninas, encaja a la perfección con esta demanda de versatilidad y espectáculo. El atelier Kartika, en el corazón de Catania, se consolida así como un espacio de referencia para novias que buscan propuestas personalizadas y de firma internacional.
El resultado fue un vestido que acompañó a Roberta desde el «sí, quiero» hasta el último baile, adaptándose a la luz, el espacio y la energía de cada fase de la boda. La combinación de encaje, sirena y tul no solo definió su estilo, sino que demostró que un solo vestido puede contar varias historias a lo largo de un mismo día.