El romántico drama Sztuka pięknego życia, protagonizado por Florence Pugh y Andrew Garfield, plantea una pregunta incómoda: qué hace que una vida sea realmente bella y si debe estar hecha solo de momentos sin dolor. La película, disponible en la plataforma de streaming Disney Plus, sigue a dos personas cuyo encuentro casual se transforma en un vínculo profundo, hasta que un diagnóstico médico lo cambia todo.
Almut, interpretada por Pugh, es una chef ambiciosa y antigua patinadora prometedora. Tobias, a cargo de Garfield, es un hombre divorciado y romántico que sueña con estabilidad y con formar una familia. Son muy distintos: ella defiende la independencia y el crecimiento profesional, mientras él añora el calor de un hogar. Su relación, situada entre Gran Bretaña y Francia, avanza de manera natural y sin excesos espectaculares, con emociones sinceras y, en ocasiones, dolorosas.
La historia se cuenta de forma no lineal, con escenas que se combinan como piezas de un rompecabezas: la primera discusión, la primera risa, la primera lágrima tras una mala noticia. Según la reseña publicada por la revista Elle Polska, esta estructura permite que las emociones no crezcan de manera gradual, sino que golpeen por oleadas. Los guionistas, Crowley y Nick Payne, construyen así un relato que, según el medio, mantiene al espectador atento a la química entre los protagonistas desde la primera escena.
Cuando el cáncer irrumpe en la vida de la pareja, sus planes se tambalean y obligan a tomar decisiones que nadie quiere tomar. La película no evita el miedo, la rabia ni la impotencia, pero también muestra el deseo intenso de vivir según las propias reglas. ¿Conviene luchar a cualquier precio o concentrarse en la calidad de los momentos compartidos? El filme plantea esa disyuntiva tanto a los personajes como al público.
Pugh ofrece, según la crítica, un retrato conmovedor de una mujer que no quiere que la enfermedad la defina, y cuya lucha es tanto por la salud como por el sentido y la capacidad de decidir sobre su propia vida. Garfield, por su parte, da vida a un hombre dividido entre el temor y la esperanza. En la misma línea, la publicación subraya que la película funciona sobre todo gracias a la química entre ambos actores.
La opinión de Elle Polska es matizada. La cinta, según la revista, es un drama romántico bien interpretado y capaz de emocionar, con algunas escenas especialmente bellas y un uso interesante de la narrativa no lineal. Sin embargo, reconoce que en ciertos momentos cae en fórmulas conocidas, resulta algo almibarada y se esfuerza de manera visible por arrancar lágrimas al espectador. Aun así, concluye que la sinceridad emocional y la convicción del dúo protagonista hacen que la película se siga con un alto grado de implicación.