La tecnológica española Indra obtuvo en los primeros nueve meses del año un beneficio neto de 355 millones de euros, un 22% más que en el mismo periodo de 2025. El avance se apoya en el crecimiento de su negocio de defensa y espacio, que compensó la ligera caída de su división tecnológica, Minsait.
Según comunicó el grupo este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), sus ingresos crecieron un 28,6% en el periodo, hasta los 4.645 millones de euros. En términos orgánicos, es decir, descontando adquisiciones, desinversiones y el efecto divisa, la facturación subió un 16% interanual. El resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 657,4 millones, un 62,1% más, y elevó el margen sobre ventas tres puntos, hasta el 14,2%.
La cartera de pedidos se situó en 22.165 millones de euros, frente a los 9.512 millones de hace un año, lo que supone un nuevo récord histórico y un incremento del 133%. La contratación neta acumulada en nueve meses aumentó un 81,7%, hasta los 8.085 millones, después de dispararse un 139% en el tercer trimestre. La compañía atribuye este impulso sobre todo al área de espacio, gracias al programa satelital europeo IRIS, adjudicado al consorcio de Hispasat con contratos por 1.926 millones, y al fuerte avance de defensa, apoyado en proyectos como el Eurofighter y los Programas Especiales de Modernización (PEM).
Por divisiones, defensa duplicó sus ingresos (+100,3%), hasta los 1.408 millones de euros. Espacio más que cuadruplicó su cifra de negocio (+372,5%), hasta los 286 millones, tras la integración inorgánica de Hispasat e Hisdesat. El negocio de tráfico aéreo facturó 446 millones (+22,8%), movilidad sumó 264 millones (+2,3%) y Minsait creció un 0,6%, hasta los 2.240 millones.
En solvencia y tesorería, el flujo de caja libre alcanzó los 1.691,7 millones de euros a cierre de septiembre, frente a los 57,5 millones del año anterior, impulsado por el cobro de anticipos de los programas PEM. Con ello, Indra pasó de una deuda neta de 113,6 millones en septiembre de 2025 a una posición neta positiva de caja de 1.192,2 millones.
A la vista de estos resultados, el grupo ha reiterado sus objetivos financieros para 2026: ingresos en moneda local superiores a 7.000 millones de euros, un Ebit reportado por encima de 700 millones y un flujo de caja libre mayor de 375 millones. El consejero delegado, Josep Maria Recasens, ha señalado que el tercer trimestre confirma «la fortaleza» del crecimiento y el potencial de Espacio y Defensa como grandes motores. «Estamos construyendo una Indra Group más integrada, más industrial y orientada al producto», ha afirmado, al tiempo que anticipó que el nuevo Plan Estratégico se presentará en noviembre.