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Rufián y Montero llaman a secundar la huelga general del 11 de noviembre

Los diputados Gabriel Rufián (ERC) e Irene Montero (Podemos) compartieron un mitin en Madrid en el que pidieron secundar la huelga general del 11 de noviembre y reclamaron una izquierda no subordinada al PSOE de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Gabriel Rufián (ERC) e Irene Montero (Podemos) coincidieron en un mitin conjunto en Madrid en el que defendieron una izquierda que no esté subordinada al PSOE. Fue su segundo acto compartido tras el celebrado en octubre en el barrio de Nou Barri, en Barcelona. Ambos son candidatos en las elecciones generales del 29 de noviembre.

Montero llamó a llenar las calles y a «paralizar el país» en la huelga general convocada para el 11 de noviembre. Según sus palabras, las reivindicaciones de la movilización por la vivienda también apuntan al Gobierno socialista, al que acusó de votar igual que el PP en materias como los alquileres y los impuestos a la energía. Añadió que Podemos no puede concurrir en la misma candidatura que el PSOE y que no se va a someter a los socialistas. Contra la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, Montero empleó el calificativo de «la mafia», y citó las muertes en residencias, el caso de Quirón y la vivienda de lujo como ejemplos de lo que, a su juicio, define la gestión del Gobierno regional.

Rufián, por su parte, afirmó que ERC y Podemos no son el PSOE y expresó su deseo de que el Gobierno socialista quede sometido a una fuerza de izquierdas y de que esta gane las urnas. Citó como aliados de ese espacio al BNG, Compromís, Bildu y Adelante Andalucía. Entre sus propuestas figuran subir los impuestos a los grandes empresarios y una intervención del mercado. También arremetió contra lo que llamó «patriotas de pandereta», en alusión a los nacionalistas que exhiben el lazo o la bandera como símbolo, y sostuvo que la izquierda debe distinguirse de ellos.

Sobre el accidente ferroviario de Urda, ocurrido el 28 de octubre y que causó 69 muertos, Rufián exigió una revisión completa del sistema ferroviario y una fuerte inversión en mantenimiento. Acusó a Adif de ser una empresa pantalla que externaliza el mantenimiento a subcontratas. El siniestro costó el puesto al ministro de Transportes, Óscar Puente.

En paralelo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, habló en Tarragona y planteó las elecciones como una batalla contra lo que definió como una «internacional ultraderechista». Sánchez rechazó las injerencias procedentes de Washington, Tel Aviv, Buenos Aires o Moscú, y recordó su oposición a la guerra de Irán, a la situación en Gaza y al objetivo del 5% de gasto en defensa. Señaló como blanco al presidente argentino Javier Milei, que le llamó «dictador» el 21 de octubre en Madrid. Sánchez prometió blindar el derecho al aborto en la Constitución, una reforma que requiere una mayoría de tres quintos, y afirmó que el salario mínimo ha subido un 66% durante su mandato. Según el PSOE, mantendría los cinco escaños sevillanos que obtuvo en 2023. El presidente situó como rivales a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, y pidió una movilización masiva.