Wireva

Víctimas de la agresión ultraderechista en Oviedo critican la «hipocresía» de Figaredo por no condenar la violencia

Rubén Rosón y Jorge Fernández, agredidos por un grupo ultras en San Mateo, reprochan al diputado de Vox que tras salir de misa evitara condenar la paliza y reafirmara sus declaraciones. Reclaman una reunión urgente con el alcalde Alfredo Canteli, quien tampoco les ha respondido.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Los médicos Rubén Rosón y Jorge Fernández, agredidos por un grupo de jóvenes ultras durante las fiestas de San Mateo en Oviedo, han calificado de «hipócrita» la actitud del diputado de Vox en el Congreso por Asturias, José María Figaredo, quien este martes, tras salir de misa en la Catedral de Oviedo/Uviéu, ofreció una rueda de prensa en la que se negó a condenar la paliza que sufrieron y reafirmó sus declaraciones previas en las que calificó la agresión de «cortina de humo» para «tapar lo de Ceuta».

Rosón y Fernández, militantes de Ama Asturies, han lamentado que los líderes políticos mantengan unas declaraciones que, a su juicio, solo fomentan más odio. «José María Figaredo rechazó condenar la violencia ejercida por una jauría de ultraderecha hace apenas una semana en la plaza de la Catedral de Oviedo. Vino ayer a esta plaza y en una actitud absolutamente hipócrita, después de salir de misa, ha seguido sin rechazar la violencia y reafirmando sus palabras a favor del odio», ha explicado Rubén Rosón.

El discurso de Figaredo, según los agredidos, sigue las pautas marcadas por el líder nacional de Vox, Santiago Abascal, quien además de negarse a rechazar la violencia ultraderechista, tendió una amenaza velada de que «nos podrían pasar más cosas si seguíamos con la actitud de defensa de los derechos humanos, del colectivo LGTBIQ+ y de defensa de las causas justas», ha añadido Rosón.

Los hechos se remontan a la semana pasada, cuando un grupo de jóvenes atacó a los dos médicos después de que estos recriminaran el intento de vandalización de la caseta de Fiestes Populares, donde habían arrancado un faldón con una pancarta antirracista. La paliza dejó a Rosón con cinco puntos de sutura en el rostro. En el vídeo difundido por Ama Asturies se escuchan expresiones como «maricones» y «rojos de mierda» que, según la Policía, corroboran el delito de odio del que han sido acusados junto al de lesiones.

De los seis jóvenes presuntamente implicados, cinco fueron detenidos y posteriormente puestos en libertad provisional por la jueza instructora. Un sexto joven identificado en las imágenes se encuentra estudiando un Erasmus en Italia y no consta que haya sido arrestado. El jefe superior de Policía de Asturias, Jorge Ignacio Moreno, y la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, confirmaron en una rueda de prensa conjunta que los detenidos pertenecían a grupos ultras.

Las víctimas también han reprochado al alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, que no se retractara inicialmente de sus declaraciones en las que se refirió a los agresores como jóvenes que «no son tan mala gente» porque provienen de «buenas familias». Seis días después, el regidor reconoció que había minusvalorado el alcance de los hechos y condenó «de forma rotunda y sin ningún tipo de matiz cualquier forma de violencia, física o verbal, venga de donde venga». Sin embargo, Rosón y Fernández se quejan de que, pese a ese gesto, Canteli no haya querido reunirse con ellos a pesar de haber solicitado «con urgencia» un encuentro para abordar unos hechos «muy graves».

Rosón, que formó parte de la corporación ovetense durante la etapa del tripartito de izquierdas, considera que declaraciones como las de los diputados de Vox solo apartan al partido de ultraderecha del «sistema democrático». A su juicio, habría que preguntarse qué tipo de sociedad quiere Vox, y contrapone dos modelos: «una sociedad donde se patee a personas en la calle, y una sociedad donde se pueda ejercer violencia y odio en las calles o una sociedad democrática, abierta, plural, activa, comprometida y diversa».

Los agredidos también han reprochado al alcalde que eludiera aclarar cualquier detalle cuando se tuvo conocimiento de la posible vinculación de uno de los agresores con el Centro Asturiano, sociedad ovetense que presidió el actual regidor. Las víctimas insisten en que ni Figaredo ni Canteli se han retractado de sus manifestaciones iniciales, lo que, a su entender, evidencia una falta de condena clara de la violencia ultraderechista.

Same event, other desks

Story file →