La cadena AMC confirmó que su multicines AMC Kips Bay 15, en el barrio neoyorquino de Kips Bay, cerrará definitivamente el 3 de enero. La decisión pone fin a la presencia de una de las salas más conocidas de Manhattan, muy frecuentada por vecinos y cinéfilos de la zona.
El CEO de AMC, Adam Aron, explicó la situación en una carta abierta dirigida a la comunidad de Kips Bay. En ella afirma que la compañía quería seguir operando el cine y que «AMC quiere quedarse», pero señala que la decisión final no depende de la empresa. Según Aron, el hospital NYU Langone, que planea ampliar sus instalaciones médicas, no ha entablado un diálogo con AMC sobre el futuro del espacio y, en sus palabras, «quiere que nos vayamos».
Aron reconoce en su misiva que el cierre supone una pérdida para los vecinos del barrio, que durante años han tenido en el multicines un punto de referencia cultural y de ocio. El directivo subraya que la compañía ha intentado mantener la sala abierta, aunque el contexto urbanístico y la presión del proyecto hospitalario han dejado a la cadena sin margen de maniobra.
El caso se ha convertido en un ejemplo de las tensiones que surgen en Nueva York entre la expansión de las grandes instituciones médicas y la supervivencia de los equipamientos culturales y comerciales de cada barrio. Para la comunidad de Kips Bay, el cierre del AMC significa la desaparición de un espacio de cine de estreno en pleno Manhattan, mientras el debate sobre el uso del suelo sigue abierto.