El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha agradecido este miércoles a los Reyes su visita a la ciudad autónoma, la primera de Felipe VI como jefe del Estado, y ha proclamado que «Melilla no es de España, es España». Durante la recepción en el Palacio de la Asamblea, Imbroda ha entregado a los monarcas la llave de la ciudad y el bastón de mando, en una jornada que ha calificado como «un gran día para todos los melillenses, largamente esperado, pero al fin cumplido».
Imbroda ha subrayado que con esta visita «comienza una nueva Melilla» y ha recalcado que la ciudad necesita «sobre todo su presencia» porque les da «confianza, certidumbre y esperanza en el futuro». El presidente melillense ha reivindicado que la ciudad autónoma tiene «todos los argumentos, razones y derechos históricos, políticos y jurídicos para proclamar que Melilla no es de España, es España», y ha añadido que en Melilla «comienza España y comienza Europa».
El acto ha tenido lugar después de la primera etapa de la visita real en Ceuta, donde Felipe VI fue tajante al afirmar que «la soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables, son indiscutibles». Imbroda ha querido reconocer la actitud del Rey en la crisis de Ceuta, aún no resuelta, posicionándose «desde el primer minuto» en apoyo de ambas ciudades autónomas. También ha valorado el «alto grado de compromiso» del monarca por ponerse al frente de esta crisis, desencadenada con la entrada de unos 80.000 migrantes los pasados 30 y 31 de julio.
«Nos hemos sentido muy respaldados», ha afirmado Imbroda, quien ha agradecido al Rey «su ejemplo y su elevado grado de compromiso, ayer refrendado en Ceuta de una forma clara, diáfana y contundente». El presidente melillense ha insistido en que «nadie puede violentar la soberanía territorial de nuestra nación sin esperar consecuencias».
Imbroda también ha reclamado una mayor presencia del Estado en todos los órdenes —presupuestarios, legislativos, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de las Fuerzas Armadas— que genere un desarrollo socioeconómico que iguale a Melilla al resto de España y dé seguridad a sus ciudadanos. Asimismo, ha recordado el antecedente de 2021 en Melilla, cuando se produjo una importante entrada de migrantes, aunque de dimensiones muy inferiores a lo sucedido en Ceuta, y ha lamentado que no sirviera de experiencia para estar preparados ante la crisis ceutí.
Tras la recepción oficial, Felipe VI y doña Letizia han visitado el colegio de educación infantil y primaria Pintor Eduardo Morillas, siguiendo la agenda que mantuvieron en Ceuta, donde acudieron al centro Vicente Aleixandre. La visita a Melilla es la primera de un Rey como jefe del Estado en casi 19 años, lo que ha generado una gran expectación entre los melillenses, que desde primera hora de la mañana se han congregado en los alrededores de la plaza de España y del Palacio de la Asamblea.
Pese a las altas temperaturas, cientos de ciudadanos han esperado la llegada de los monarcas entre aplausos, banderas de España y gritos de «¡Viva el Rey!» y «¡España, España!». La ciudad instaló tres pantallas gigantes en distintos puntos para que quienes no pudieran acercarse al recorrido siguieran en directo los actos previstos. A su llegada a la Asamblea, pasadas las doce del mediodía, los Reyes se acercaron al cordón de seguridad para saludar personalmente a los asistentes, en un recorrido que avanzó mucho más despacio de lo previsto.