La Guardia Civil ha detenido a un hombre y una mujer en el marco de un operativo contra dos organizaciones que reparten comida a migrantes en Ceuta. A los arrestados se les investiga por supuesta incitación a la violencia y desórdenes públicos, según han confirmado fuentes del Instituto Armado. Los detenidos se encontraban en Ceuta y Valencia, respectivamente, y serán puestos a disposición judicial.
El dispositivo se activó a primera hora de la mañana, en torno a las 6.30 horas, con entradas y registros en dos locales: uno situado en la zona de la Almadraba y otro en las naves del Tarajal. Los agentes actuaron con autorización judicial y contaron con la participación de efectivos de Policía Judicial e Información. En el exterior de una de las naves del polígono del Tarajal, varios integrantes de una ONG entregaron sus teléfonos móviles antes de ser conducidos por los agentes, y el espacio quedó clausurado durante el operativo. También se retiraron cajas con material de los dos espacios registrados.
La investigación parte de informaciones recibidas por la Guardia Civil sobre una supuesta relación entre una ONG y prácticas dirigidas a promover ataques contra agentes de las fuerzas de seguridad. En concreto, se indaga en el supuesto reparto de espray de pimienta a personas migrantes para atacar a policías y militares. Fuentes de la investigación han señalado que durante el registro no se produjo ninguna detención, pero horas después fueron arrestados los dos activistas.
Las organizaciones afectadas son No Name Kitchen y Brigadas de Apoyo Mutuo, colectivos que además de repartir comida y curar heridas a migrantes realizan labores de vigilancia de posibles abusos de las fuerzas de seguridad contra las personas marroquíes que malviven en la ciudad tras la entrada masiva de finales de julio. Una decena de furgones de la Guardia Civil rodeó el edificio donde viven miembros de No Name Kitchen y la nave donde tienen su base los activistas de Brigadas de Apoyo Mutuo. Según una de las organizaciones, los voluntarios fueron tumbados en el suelo y maniatados mientras se revisaban las viviendas.
No Name Kitchen ha denunciado supuestas irregularidades en el procedimiento de registro y considera que el operativo es un paso más en una campaña de criminalización contra la organización, una de las que más denuncia públicamente abusos cometidos contra los migrantes por parte de las fuerzas de seguridad. En un comunicado, la ONG ha explicado que los agentes entraron derribando la puerta, sin llamar y sin comunicación previa, y ha recordado que durante los últimos dos meses ha sufrido difamaciones y bulos sobre un supuesto reparto de esprays de gas pimienta y explosivos, acusaciones que considera sin fundamento y ya desmentidas. También ha señalado que hace aproximadamente un mes una patrulla del Ejército bloqueó el acceso a su edificio.
El operativo se produce en un contexto de tensión en las barriadas de Ceuta, donde el desalojo de las playas ha vuelto a generar inquietud entre los vecinos. «Habíamos recuperado cierta tranquilidad que ahora hemos perdido otra vez», ha señalado un residente de Los Rosales, que explica que los inmigrantes encuentran de nuevo refugio entre las calles de su barrio. Las organizaciones humanitarias niegan haber incitado a la violencia y sostienen que su labor se limita a la asistencia básica y al acompañamiento legal de personas en situación de vulnerabilidad.