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Lagarde deja la presidencia del BCE antes de tiempo y se abre la pugna por su sucesión

La salida anticipada de Christine Lagarde abre una dura negociación entre los 21 países del euro por la presidencia del Banco Central Europeo, con el español Pablo Hernández de Cos como uno de los candidatos favoritos.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

La salida anticipada de Christine Lagarde de la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) ha abierto una dura pugna por su sucesión en un momento delicado para la economía europea. Los 21 países del área euro se preparan para una negociación en la que confluyen intereses políticos y económicos, y en la que España tiene, por primera vez, posibilidades reales de dirigir la política monetaria del continente gracias a Pablo Hernández de Cos.

Lagarde anunció que dejará el cargo el 7 de febrero de 2027, casi nueve meses antes del final de su mandato, que estaba previsto para el 31 de octubre del próximo año. La dirigente reconoció que «nunca es un buen momento para marcharse», en referencia a las fuertes tensiones inflacionarias y al bajo crecimiento de la economía europea. Además, subrayó que quiere tener libertad para expresarse e intervenir en cuestiones que no sean de política monetaria, y afirmó que en muchas partes del mundo su voz puede contribuir a defender principios que son importantes para ella.

Según el análisis publicado, la decisión ha estado condicionada por las próximas elecciones presidenciales en Francia, previstas entre abril y mayo. El presidente francés, Emmanuel Macron, quiere tener la potestad de dirigir las negociaciones en nombre de su país entre los Estados miembros de la zona euro. A ello se suma la posibilidad de que la candidata de ultraderecha Marine Le Pen gane los comicios, un escenario que podría suponer una fuente adicional de desestabilización en un momento de crisis de deuda de la economía francesa. Holger Schmieding, director de investigación de Berenberg Bank, señaló que la UE intenta protegerse, al menos en cierta medida, frente a ese riesgo, y que el sucesor de Lagarde será nombrado mientras Macron todavía ocupe el Palacio del Elíseo.

El proceso de nombramiento ya se ha puesto en marcha. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, anunció que el procedimiento para elegir al sucesor comenzará de inmediato para garantizar una transición fluida. Los 21 países de la zona euro deben elegir al presidente del BCE por un periodo de ocho años, sin posibilidad de renovación, mediante una votación por mayoría cualificada reforzada: al menos 16 países deben votar a favor y representar como mínimo el 65% de la población del área del euro. El canciller alemán, Friedrich Merz, indicó que la elección concluirá antes de que termine el año, en el marco de las reuniones de los jefes de Estado y de Gobierno de la zona euro.

El calendario prevé tres citas de líderes europeos: una cumbre informal en Dublín los días 12 y 13 de noviembre, una reunión en Bruselas centrada en la negociación del Presupuesto europeo para 2028-2034, los días 26 y 27 de noviembre, y el Consejo Europeo de fin de año, también en la capital belga, los días 17 y 18 de diciembre. Matthew Ryan, responsable de Estrategia de Mercados de Ebury, advirtió de que, aunque el presidente marca la agenda de la institución, su voto es uno más dentro del Consejo de Gobierno y rara vez se impone al consenso. Aun así, un proceso de sucesión prolongado podría introducir volatilidad adicional en los mercados en un momento de especial fragilidad, por lo que cuanto antes se conozca el nombre del sucesor, mejor.

Por ahora, los dos candidatos favoritos son el español Pablo Hernández de Cos, actual director general del Banco de Pagos Internacionales y exgobernador del Banco de España, y el neerlandés Klaas Knot, expresidente del Banco de Países Bajos. Ambos han pasado ya por el BCE como miembros de su Consejo de Gobierno y de su Consejo General. Una encuesta del Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras (OMFIF), un think tank británico, entre expertos en política monetaria situó a Hernández de Cos como favorito en cuatro de las nueve categorías evaluadas, entre ellas la formación en economía monetaria, la capacidad para generar consenso, el respaldo de otros Estados miembros y las credenciales europeas, mientras que Knot fue el primero en experiencia en banca central. En una encuesta reciente de Bloomberg, una mayoría de 12 economistas consultados eligió también al candidato español, frente a los nueve que se decantaron por el propuesto por Países Bajos.