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Rafa Latorre cambia la mañana de Onda Cero

El periodista pasa de La Brújula al tramo informativo de Más de uno y convierte de 06:00 a 10:00 en su nueva franja diaria de actualidad.

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Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Rafa Latorre ha cambiado de horario, pero sobre todo ha cambiado de posición dentro de la conversación pública. Después de cuatro temporadas al frente de La Brújula, el periodista dirige desde este curso el tramo informativo de Más de uno, la gran mañana de Onda Cero, entre las 06:00 y las 10:00.

La nueva temporada 2026-27 comenzó el 31 de agosto con un reparto distinto de funciones. Latorre se ocupa de las principales noticias, entrevistas y análisis políticos, económicos y sociales durante las primeras cuatro horas del programa. A las 10:00, Carlos Alsina toma el relevo con el tramo de entretenimiento hasta las 12:20.

Sobre el papel, puede parecer un simple movimiento de parrilla. En la práctica, supone colocar a Latorre en una de las franjas más competitivas de la radio española, justo cuando se forman muchos de los titulares, marcos y discusiones que acompañarán al público durante el resto del día.

El cambio también altera su relación con la actualidad. La Brújula le permitía llegar a última hora con una jornada ya desarrollada. La mañana obliga a empezar antes de que muchas noticias hayan terminado de tomar forma. El periodista tiene que ordenar lo ocurrido de madrugada, anticipar las decisiones que llegarán durante el día y entrevistar a protagonistas cuando todavía están definiendo su posición.

La emisión del 8 de septiembre ofreció un ejemplo muy claro. El monólogo de Latorre se centró en el regreso a las aulas en Ceuta y en los resultados del informe PISA, dos asuntos que dominaron la agenda española. La combinación muestra el tipo de programa que intenta construir: política y crisis territorial, pero también educación y consecuencias cotidianas.

Hay además una continuidad con la etapa anterior. Latorre no llega a Más de uno como una voz nueva de la cadena. Cerró en julio cuatro años al frente de La Brújula, por lo que buena parte de la audiencia ya conoce su estilo, su manera de abrir los temas y su preferencia por la interpretación política. Lo nuevo es la escala del escaparate y la hora del día.

Onda Cero también ha diseñado el relevo con Alsina como una transición interna, no como dos programas completamente separados. La marca Más de uno se extiende desde primera hora hasta pasado el mediodía y combina información y entretenimiento en una misma estructura. Esa continuidad permite que ambos presentadores aparezcan juntos en ciertos momentos y que el cambio de tono no rompa por completo el ritmo de la mañana.

Para Latorre, el desafío será construir una identidad propia sin convertir su franja en una versión temprana de La Brújula. A las seis de la mañana, el oyente necesita datos básicos, servicio y claridad antes que una sobrecarga de comentario. A medida que avanza la jornada, hay más espacio para entrevistas y análisis.

La primera semana ya ha colocado al periodista frente a temas de gran presión política. Si la fórmula se consolida, su nombre quedará asociado a una función distinta: no explicar cómo terminó el día, sino ayudar a fijar desde primera hora qué asuntos merecen ser escuchados. En la radio, ese desplazamiento de la tarde a la mañana es también un desplazamiento hacia el centro de la agenda.