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Un museo en Países Bajos reúne paisajes en miniatura de todo el país

En Beek-Ubbergen, cerca de Nimega, un museo al aire libre recrea paisajes culturales neerlandeses en miniatura, junto a una villa expresionista y una zona habitada por tejones.

Miniature Landscapes in Beek-Ubbergen, Netherlands
Un museo en Países Bajos reúne paisajes en miniatura de todo el país
Arjandb · CC BY-SA 3.0 · rights

Para los aficionados a lo diminuto, el Museo del Paisaje en Miniatura de Beek-Ubbergen, cerca de Nimega, en Países Bajos, ofrece un recorrido por la variedad del paisaje neerlandés en apenas unas horas. Su exposición al aire libre reproduce polders típicos, setos en miniatura, caminos y ríos, con pavos reales y gallinas de tamaño natural que se mueven entre los paisajes y, de vez en cuando, tiran al suelo un pequeño tractor.

El recorrido puede completarse a pie en una tarde tranquila, ya que el conjunto permite conocer diez paisajes distintos del país sin necesidad de desplazamientos largos. La propuesta combina así la contemplación de la maqueta con el paseo por el entorno natural que la rodea, algo que el propio lugar convierte en parte de la experiencia.

El complejo no se limita a la maqueta. En la misma zona se encuentran la Villa Wylerberg, una casa de estilo expresionista alemán encargada por una familia de origen germano, y el hábitat de los tejones. En el interior de la villa, los visitantes pueden conocer la historia de esa familia y aprender más sobre los tejones y otros animales que habitan los paisajes culturales de los Países Bajos. Quien llegue con interés por la arquitectura y por la fauna encontrará, por tanto, motivos para una visita más completa.

El terreno tiene además un pasado político particular. Hasta la Segunda Guerra Mundial pertenecía a Alemania, hasta que los Países Bajos lo anexionaron tras el conflicto. La mayoría de las anexiones neerlandesas de la posguerra fueron revocadas en la década de 1960, pero el Wylerberg permaneció en manos neerlandesas. Hoy alberga una fundación dedicada a restaurar paisajes culturales, una tarea que da continuidad a la transformación histórica de la zona.

Esa labor se relaciona con un refrán neerlandés que resume la relación del país con su territorio: Dios creó la tierra, pero los neerlandeses crearon los Países Bajos. Buena parte del país es, en efecto, un paisaje cultural, es decir, moldeado por la actividad humana. El museo convierte esa idea en una experiencia visual, en la que la intervención de las personas sobre el terreno se hace evidente a escala reducida, desde los trazados de los caminos hasta el curso de los ríos.