Un bebé de 20 meses ha fallecido en Canarias después de sufrir un golpe de calor al quedarse olvidado en el interior de un coche en Fuerteventura, en plena ola de calor que mantiene al archipiélago bajo avisos por altas temperaturas. El menor fue atendido inicialmente en el Hospital General de Fuerteventura y, debido a la gravedad de su estado, trasladado en helicóptero medicalizado al Hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria, donde finalmente murió.
El suceso se produjo durante el fin de semana, según fuentes de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias. Medios locales han señalado que el bebé se quedó solo en el interior del vehículo por un descuido de uno de sus progenitores. Los sanitarios que atendieron al niño no pudieron hacer nada por recuperarlo del golpe de calor y el pequeño falleció en el complejo hospitalario de la capital grancanaria, adonde había sido evacuado horas antes.
Fuerteventura, donde ocurrieron los hechos, permanecía en aviso amarillo por calor desde el viernes. El resto del archipiélago también amaneció el lunes con alertas de distinto nivel: las cumbres y las vertientes sur, este y oeste de Gran Canaria estaban en aviso rojo por máximas que superaron los 40 grados. Según los datos difundidos por la meteoróloga Mercedes Martín, La Aldea de San Nicolás, en Gran Canaria, registró 43,8 grados, la temperatura más alta del país durante esa jornada, mientras que en San Bartolomé de Tirajana se alcanzaron 42,2 grados y en Agüimes 41,2.
El calor extremo golpea especialmente a los colectivos más vulnerables. Los expertos recuerdan que el organismo de los niños y de las personas mayores regula la temperatura con más dificultad y que se deshidratan con mayor rapidez. «No regulan la temperatura corporal igual que los adultos. Su temperatura puede aumentar entre tres y cinco veces más rápido y un golpe de calor puede aparecer en cuestión de minutos», advirtió la médico Lucía Galán, quien también insistió en el peligro de dejar a los menores encerrados en los coches, aunque sea apenas durante unos minutos, porque en poco tiempo la temperatura en el interior puede dispararse.
Las autoridades sanitarias recomiendan mantener una hidratación continua, reducir la exposición al sol durante las horas centrales del día, buscar zonas de sombra y vigilar de forma especial a los niños y a las personas mayores. En situaciones de aviso por altas temperaturas, también conviene comprobar que ningún menor o mascota permanezca solo en un vehículo, ya que el calor en el interior puede dispararse en cuestión de minutos y provocar un golpe de calor de consecuencias muy graves.
La ola de calor continúa marcando la jornada en Canarias. La meteoróloga Mercedes Martín apuntó que, mientras que el calor dará una tregua en la mayor parte de España, Canarias y el litoral mediterráneo seguirán sufriendo temperaturas muy elevadas, con noches especialmente cálidas. El suceso de Fuerteventura ha vuelto a poner de relieve los riesgos de los golpes de calor en los más pequeños y la importancia de extremar las precauciones durante los episodios de temperaturas extremas.