El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha mostrado este miércoles su solidaridad con España por la crisis migratoria en Ceuta, pero ha reclamado al Gobierno de Pedro Sánchez que aplique el Pacto sobre Asilo e Inmigración de la Unión Europea. La petición, formulada durante la visita de Estado del líder francés a Madrid, coincide con la que otros socios comunitarios han trasladado al Ejecutivo español en las últimas semanas.
En una rueda de prensa conjunta en el Palacio de la Moncloa, Macron ha subrayado que ambos países comparten «el mismo compromiso con el equilibrio que se ha encontrado entre responsabilidad y solidaridad, y que preside la aplicación del Pacto sobre Asilo e Inmigración». El presidente francés ha defendido que ese marco europeo «es la única cosa eficaz» para evitar que se repitan situaciones como la de Ceuta.
Macron ha instado a utilizar «todos los instrumentos de los que disponemos con los países de tránsito o de origen, siendo firmes, pero también solidarios como europeos, y siendo fieles a la historia que compartimos y a nuestros valores». En esa línea, ha sentenciado que hay que «seguir desarrollando soluciones firmes para proteger nuestras fronteras comunes y garantizar su eficacia, pero respetando el Derecho de la Unión Europea y nuestros valores».
El respaldo de Macron a Sánchez se produce después de que el martes, durante la cena de gala ofrecida por los reyes Felipe VI y Letizia, el monarca español reclamara un refuerzo de la colaboración de los Estados miembros ante «la intrusión masiva de decenas de miles de personas en Ceuta violando una frontera española». Felipe VI calificó lo ocurrido como «inaceptable» y un «desafío mayúsculo de seguridad», y subrayó que «no podemos afrontarlo solos».
La crisis en la ciudad autónoma ha elevado la tensión entre España e Italia. El Gobierno de Giorgia Meloni mantiene los controles fronterizos desde que estalló la crisis, con una respuesta equivalente por parte del Ejecutivo español. Fuentes diplomáticas han reiterado en las últimas semanas que Moncloa tendrá que aplicar un pacto comunitario que no le gusta, a pesar de sus recelos.
Más allá de la migración, Sánchez y Macron han coincidido en su valoración de un posible retorno del Reino Unido a la Unión Europea, una puerta que abrió el primer ministro Andy Burnham durante la convención del Partido Laborista en Liverpool. El presidente francés ha afirmado que «el brexit fue una enorme pérdida, tanto para la población británica como también para la UE y para el conjunto del proyecto europeo», y ha añadido que «tendremos que analizar todas las opciones».
Sánchez, por su parte, ha asegurado que España «abriría los brazos de nuevo» a la entrada británica en el bloque comunitario. No obstante, Macron ha advertido de que en la relación con la Unión «no se puede elegir» qué partes se aceptan y cuáles no, una postura que refleja la complejidad de cualquier futura reintegración.
La visita de Estado de Macron a España consolida la sintonía entre ambos líderes dentro de la UE, pero también evidencia las exigencias compartidas por los socios europeos hacia Madrid en materia migratoria. El Gobierno español se enfrenta así a la necesidad de aplicar un acuerdo que genera reticencias internas mientras gestiona las consecuencias de la crisis en Ceuta y las tensiones con otros Estados miembros.