El Deportivo Alavés afronta este sábado uno de los partidos más esperados de su calendario: el derbi vasco contra el Athletic Club en San Mamés. En la rueda de prensa previa celebrada este viernes en Vitoria, el entrenador del conjunto albiazul, Quique Sánchez Flores, ha dejado una de las frases más llamativas de la temporada al asegurar que «no veo ningún rival peor que nosotros».
Lejos de sonar a un exceso de confianza, la declaración del técnico madrileño encierra una lectura de autocrítica y de exigencia hacia su propia plantilla. Sánchez Flores ha querido subrayar que el Alavés no debe mirar hacia abajo ni sentirse inferior a ningún adversario, pero tampoco puede relajarse ni dar por hecho que su nivel actual le basta para competir en LaLiga EA Sports.
El derbi llega en un momento delicado para ambos equipos, que necesitan sumar para enderezar su arranque liguero. El Athletic Club, dirigido por Niko Terzic, afronta el encuentro con la necesidad de reencontrarse con la victoria ante su afición, mientras que el Alavés busca dar un golpe de autoridad en un escenario históricamente complicado como San Mamés.
En el capítulo de novedades, el conjunto bilbaíno recupera a Canales para el derbi, aunque pierde a Guruzeta por lesión, una baja sensible en la delantera rojiblanca. Estas ausencias y regresos condicionan los planes de Terzic, que deberá recomponer su once para un partido marcado por la intensidad y la tensión emocional que rodea a los duelos entre equipos vascos.
La cita, correspondiente a la jornada de LaLiga EA Sports, se disputará este sábado y ha generado una enorme expectación en el País Vasco. Los aficionados de ambos clubes aguardan con impaciencia un choque que trasciende lo deportivo y que, como cada temporada, moviliza a miles de seguidores en las gradas y en las calles de Bilbao y Vitoria.
Las palabras de Quique Sánchez Flores también pueden interpretarse como un mensaje dirigido a su propio vestuario. El entrenador del Alavés ha querido transmitir a sus jugadores que la única forma de competir en Primera División es creer en sus posibilidades y no sentirse inferiores ante rivales de mayor historial o presupuesto. Esa mentalidad será clave en un partido donde el factor ambiental suele jugar un papel determinante.
El derbi vasco entre Athletic Club y Deportivo Alavés vuelve a poner sobre la mesa la rivalidad histórica entre dos clubes con identidades muy marcadas y aficiones entregadas. Más allá de los tres puntos en juego, el encuentro servirá para medir el estado anímico y futbolístico de ambos proyectos en un tramo temprano pero ya significativo de la temporada.
Con la declaración de su entrenador como telón de fondo, el Alavés llega a San Mamés con la intención de demostrar que no hay rival que le intimide. El Athletic, por su parte, confía en el apoyo de su público y en la recuperación de Canales para imponer su juego. Todo está listo para un nuevo capítulo del derbi vasco.