La planificación de un viaje internacional comienza mucho antes de subir al avión. Los viajeros descargan aplicaciones de aerolíneas, gestionan reservas de hotel, configuran aplicaciones bancarias y buscan herramientas de navegación y traducción. El teléfono inteligente se convierte en el centro de control digital, pero para que funcione como tal necesita una conexión a internet fiable. Sin embargo, mantenerse conectado fuera del país de origen sigue siendo uno de los principales desafíos para los viajeros modernos.
Las soluciones tradicionales de conectividad —roaming, tarjetas SIM locales y redes Wi-Fi públicas— presentan limitaciones importantes. El roaming puede resultar costoso e impredecible, las tarjetas SIM locales consumen tiempo valioso del viaje y el Wi-Fi público genera preocupaciones de seguridad. Cada vez más viajeros optan por una cuarta alternativa: las soluciones eSIM para viajes, como Yesim, una empresa suiza pionera en el mercado global de eSIM para viajeros.
Roaming fuera de la UE: costos inciertos
Dentro de la Unión Europea y los países asociados, los viajeros se benefician de la política «Roam Like at Home», que permite usar llamadas, mensajes de texto y datos móviles con tarifas locales, sujetas a límites de uso justo. Pero fuera de la UE, los cargos por roaming varían según el destino, el tipo de uso y los acuerdos entre operadores. Los pases diarios de roaming ofrecen cierta protección, pero también imponen limitaciones. Un informe reciente de la Comisión Europea señala que los consumidores pueden enfrentar cargos inesperados si no revisan las condiciones específicas de su operador antes de viajar.
Tarjeta SIM local: lógica en teoría, poco práctica en la realidad
Comprar una tarjeta SIM local parece una decisión inteligente, ya que permite acceder a tarifas locales sin cargos por roaming. Sin embargo, la realidad es menos favorable. Al aterrizar, el viajero debe buscar puntos de venta de operadores, hacer filas en el aeropuerto, presentar el pasaporte, completar registros y comparar planes en idiomas que quizás no conoce. Las primeras horas en cualquier destino nuevo son las más importantes, y sin internet móvil resulta difícil contactar al anfitrión del alojamiento, pedir un transporte o abrir aplicaciones de navegación y confirmaciones de reservas.
La situación se complica aún más en viajes por varios países. Por ejemplo, si se visita Japón y Corea del Sur, o se combinan Tailandia y Vietnam en un mismo itinerario, el proceso de compra e instalación de una SIM local debe repetirse varias veces. Además, se pierde el acceso sencillo al número de teléfono principal, que sigue siendo indispensable para la autenticación bancaria, asuntos laborales y la comunicación con la familia.
Wi-Fi público: gratuito, pero con limitaciones
Las redes Wi-Fi públicas atraen a los viajeros por su gratuidad, pero la seguridad y la comodidad no siempre van de la mano. Las redes abiertas en aeropuertos, cafeterías y hoteles suelen carecer de un cifrado sólido, lo que aumenta el riesgo de interceptación de datos. El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) advierte regularmente sobre los riesgos asociados al uso de redes Wi-Fi públicas, especialmente durante los viajes. Además, el Wi-Fi público genera dependencia de ubicaciones fijas, lo que limita la movilidad del viajero, que necesita conectividad en todo momento para buscar un restaurante o pedir un taxi.
eSIM para viajes: conectividad diseñada para el viajero moderno
Ninguna de las tres opciones tradicionales logra satisfacer las expectativas del viajero actual. Para superar estas limitaciones, surgieron las eSIM para viajes. Una eSIM es una tarjeta SIM digital integrada directamente en el smartphone. En lugar de insertar una tarjeta física, los usuarios descargan un perfil móvil de forma remota. Los proveedores de eSIM para viajes crean un ecosistema de conectividad alrededor de esta tecnología. El proceso es sencillo: descargar una aplicación, seleccionar el destino, elegir un plan, instalar el perfil y activarlo al llegar. Antes de pagar, el viajero conoce los costos, la cobertura, el período de validez, la cantidad de datos incluidos y el precio final. La conectividad pasa a formar parte del presupuesto del viaje, al igual que los vuelos, el alojamiento y el seguro.
Counterpoint estima que la adopción global de eSIM se triplicará entre 2025 y 2030, impulsada en gran medida por la demanda de viajes internacionales. Su principal atractivo es que ofrecen precios mucho más competitivos que el roaming. Por ejemplo, Yesim ofrece datos ilimitados en numerosos destinos, con planes que se adaptan a las necesidades de cada viajero. La tecnología eSIM elimina la necesidad de cambiar tarjetas físicas, reduce los riesgos de seguridad asociados al Wi-Fi público y permite mantener el número de teléfono principal activo para autenticaciones y comunicaciones importantes.
En conclusión, la elección de la opción de conectividad depende del perfil del viajero, el destino y la duración del viaje. Para estancias cortas en la UE, el roaming puede ser suficiente. Para viajes largos o a múltiples destinos fuera de la UE, la eSIM se presenta como la alternativa más práctica, segura y económica. Las tarjetas SIM locales siguen siendo una opción viable para quienes prefieren la simplicidad de una tarjeta física y no viajan a varios países. El Wi-Fi público, aunque gratuito, debe usarse con precaución y solo para actividades que no impliquen datos sensibles. La decisión final debe basarse en un análisis de las necesidades específicas de cada viaje.