Xosé Manuel Beiras, el intelectual y dirigente nacionalista gallego más importante desde Castelao, ha muerto esta madrugada a los 90 años, según han confirmado fuentes de su entorno. Economista, traductor y autor del influyente ensayo «O atraso económico de Galiza», Beiras fue una figura central en la reconstrucción del nacionalismo gallego de izquierdas y lideró el Bloque Nacionalista Galego (BNG) durante la década de 1990, llevándolo a superar al PSOE en el Parlamento de Galicia.
Nacido en Santiago de Compostela en abril de 1936, en el seno de una familia de comerciantes vinculada al Partido Galeguista, Beiras se crio en el galleguismo culturalista que sobrevivió a la Guerra Civil. Su padre, Manuel Beiras, formó parte de una escisión derechista del partido en 1935, pero tras la contienda permaneció fiel al ideal republicano y evitó la escuela franquista para sus hijos, encargando su educación a un maestro represaliado. Esa memoria familiar marcó su trayectoria política, que siempre reivindicó como heredera del galleguismo republicano y de la izquierda nacionalista clandestina.
En 1957, tras licenciarse en Derecho en Santiago, Beiras se trasladó a París para formarse en economía. Allí descubrió el marxismo y rompió con el conservadurismo de sus maestros galleguistas. «Era entonces un liberal progresista, muy moderado, solo radical en mi antifascismo», confesó en una conversación recogida en el libro «A estrela na palabra». La Francia agitada que conoció, marcada por la guerra de Argelia y el auge del estructuralismo, transformó su pensamiento para siempre. Su obra «O atraso económico de Galiza» (1973), que aplicaba la teoría de la dependencia centro-periferia a la realidad gallega, se convirtió en un texto clave para el nacionalismo de izquierdas.
Beiras participó en 1963 en la fundación del primer partido nacionalista de la posguerra, el Partido Socialista Galego (PSG), que se radicalizó bajo su liderazgo. Durante los años setenta, sus alianzas con la Unión do Povo Galego (UPG) sentaron las bases de lo que sería el BNG, fundado en 1982. En democracia, condujo al BNG desde un solo diputado hasta los 18 escaños, convirtiéndolo en la segunda fuerza del Parlamento gallego y en un actor decisivo de la política autonómica. Su figura, inconfundible por su cabellera y barba blanca, combinaba una retórica culta con un trato cercano y una curiosidad constante por los demás.
En los últimos años de su vida política, Beiras se involucró en la construcción de frentes amplios de izquierdas, participando en iniciativas como Alternativa Galega de Esquerda (AGE) y En Marea. Su legado como intelectual y dirigente marca una época del nacionalismo gallego, desde la oposición clandestina a la dictadura hasta la consolidación de un espacio político de izquierdas en Galicia. Su muerte deja un vacío en la política gallega y en el pensamiento crítico de la comunidad autónoma.