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Las calles de Seúl imponen el gorpcore, el encaje y la personalización extrema

El street style de la capital surcoreana mezcla prendas técnicas de montaña con encajes y una personalización muy marcada, según las tendencias observadas en sus calles.

Las calles de Seúl se han convertido en uno de los escenarios más observados por la moda internacional. En la capital surcoreana conviven prendas técnicas de montaña, delicados encajes y un nivel de personalización que hace de cada look una propuesta distinta. Así lo describe la pieza de Elle que recorre las tendencias del momento en la ciudad, con marcas y estilos que están marcando el ritmo del street style.

La tendencia más visible es el llamado gorpcore, que traslada al día a día el vocabulario de la ropa de exterior: chaquetas cortavientos, cortes funcionales, tonos neutros y calzado de inspiración deportiva. Lejos de limitarse a la montaña, este estilo se combina con piezas urbanas y se lleva con naturalidad en el tránsito de la ciudad. Esa integración refleja cómo la moda técnica ha pasado de los senderos y los refugios a los barrios comerciales, las estaciones de metro y los cafés de la capital.

En contraste, el pizzo, es decir, el encaje, aparece como un elemento de ruptura. Su presencia en prendas que a primera vista parecen utilitarias genera un juego de contrastes que define buena parte de la estética callejera de la ciudad. La mezcla de lo robusto y lo delicado funciona como una de las claves visuales del momento: una chaqueta de corte técnico puede aparecer con un detalle de encaje en el cuello o en las mangas, y el resultado rompe con la lectura habitual de cada tipo de prenda.

Otro rasgo que se repite es la personalización extrema. Los looks se construyen a partir de añadidos, combinaciones inesperadas y detalles propios, de modo que dos personas con la misma prenda rara vez se ven igual. Esta práctica se alinea con una cultura urbana que valora la expresión individual y la reinterpretación de las tendencias globales, y que convierte cada atuendo en un pequeño proyecto creativo.

El reportaje señala además que estas tendencias no surgen únicamente de las grandes casas de moda, sino también de la calle y de marcas locales que dialogan directamente con sus clientes. Esa relación cercana entre creadores y público acelera la circulación de las ideas: lo que se ve en una esquina del barrio puede convertirse en referencia para la temporada siguiente. Por eso Seúl se ha consolidado como un punto de observación para quienes siguen las tendencias de 2026.

En conjunto, el panorama que dibuja la pieza es el de una ciudad donde la experimentación es la norma. La combinación de referencias técnicas, guiños románticos y una actitud abierta al riesgo permite que el street style local avance sin una única dirección, y que cada tendencia coexista con otras sin necesidad de imponerse como regla.