Dos secretarias del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán declararon el pasado mes de julio ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga las cloacas del partido y situaron al departamento de Administración de Ferraz en el circuito de pago de los desplazamientos de Leire Díez, la conocida como fontanera del PSOE. Según las declaraciones testificales, a las que ha tenido acceso El Confidencial, Covadonga San Pedro y Celia Rodríguez confirmaron que tramitaban los viajes siguiendo órdenes directas de Cerdán y describieron con detalle la operativa interna que permitía sufragar esos gastos con cargo al partido.
Ambas secretarias aparecían ya señaladas en los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil como las personas encargadas de gestionar los desplazamientos de Leire Díez. Ante el magistrado Santiago Pedraz, corroboraron ese extremo y explicaron que introducían los datos en Sage, un software interno de facturación. «Santos Cerdán me autoriza a sacar un billete, lo meto en el Sage, que genera un número para facturar. Administración revisa que está todo bien, que la agencia de viajes y el Sage tengan el mismo dinero, que no nos hayamos equivocado. Administración lo firma y es quien da la orden para el pago», declaró Covadonga San Pedro.
La fiscal del caso pidió a la testigo que identificase a la persona responsable de ordenar las transferencias, pero la secretaria, que afirmó trabajar en el PSOE desde hace treinta años, aseguró desconocerlo. «Administración es un departamento de compras», dijo, antes de precisar que no es su departamento. En el registro de Sage se incluía el nombre de la persona que había utilizado el billete, el precio y un concepto. En el caso de Leire Díez, según su relato, se consignaba la palabra «viaje».
La testigo también se refirió al protocolo interno de viajes del partido, un documento de unas cuarenta páginas, y admitió que el departamento de compras se limitaba a comprobar que coincidían los datos de la facturación, sin verificar el motivo del desplazamiento. «En el correo que ha visto media España, se ve cómo la agencia pide autorización. Cuando la agencia ve que el viaje no cuadra o que la persona no está autorizada, pide autorización. Imagino que la agencia lo pedirá a Gerencia o Administración; no sé a quién lo pedirá», relató.
Preguntada por si le resultaba extraño tramitar billetes para una persona sin cargo en el partido, Covadonga San Pedro respondió que no, porque es habitual hacerlo para quienes participan en algún evento de la formación. Sin embargo, reconoció que los viajes de Leire Díez eran «excepcionales» porque «no trabajaba para la empresa». «Siempre que pedía un viaje se lo preguntaba a él y decía: “Sí, le he dado permiso”», recordó en alusión a Santos Cerdán. La Guardia Civil detalla decenas de reuniones entre ambos dentro y fuera de la sede de Ferraz.
La otra secretaria, Celia Rodríguez, que se turnaba con San Pedro en horarios de mañana y tarde, sigue desempeñando sus funciones en la Secretaría de Organización. Rodríguez ya había declarado en el Tribunal Supremo para explicar cómo pagaba el partido los gastos del anterior secretario de Organización, José Luis Ábalos, una trama que se investiga en otro juzgado de la Audiencia Nacional. Ante Pedraz indicó que las solicitudes se remitían a la agencia de viajes, que emitía los billetes, y que normalmente seguían las indicaciones de Santos Cerdán, Juan Francisco Serrano y Eladio Garzón, director de Gabinete. «En Ferraz, la agencia de viajes tiene un listado de los trabajadores y cualquiera de ellos se puede hacer una solicitud», explicó. Leire Díez no figuraba entre esos trabajadores.
Rodríguez corroboró que, una vez introducidos los datos en Sage, «lo autoriza administración», y cuando la fiscal le preguntó por el responsable de ese departamento respondió que no recordaba el nombre del jefe de administración. Ambas testigos comparecieron ante el juez Pedraz y le facilitaron sus teléfonos móviles para el análisis de sus comunicaciones. La causa investiga las maniobras que el PSOE habría puesto en marcha tras la imputación de la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la primavera de 2024, una estrategia que, según las informaciones publicadas, consistía en torpedear las causas de corrupción que afectan al partido y a su entorno. Los desplazamientos de Leire Díez por España tenían como finalidad, entre otras, mantener reuniones para recabar información comprometedora con la que desprestigiar a instituciones o investigadores.