La relación entre España y Marruecos continúa siendo uno de los asuntos más delicados de la política exterior española, según se desprende de la tercera reunión del año del Comité Editorial de El Confidencial. El encuentro, presidido por José Antonio Zarzalejos, reunió a destacados analistas y periodistas para abordar la situación en Ceuta, el panorama electoral europeo y los desafíos económicos que se avecinan. La ponencia principal corrió a cargo de Ignacio Cembrero, reconocido experto en el Magreb, quien calificó la crisis migratoria en Ceuta como «la mayor crisis internacional que España ha vivido en democracia».
Cembrero atribuyó esta situación al fracaso de la política de apaciguamiento iniciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y señaló que Marruecos «no es un socio fiable». Durante su intervención, recordó que el Ejecutivo ha evitado señalar responsabilidades a la monarquía alauí por la entrada masiva de decenas de miles de personas en Ceuta, a diferencia de lo ocurrido el 31 de julio, cuando Sánchez apuntó a una «violación de la integridad territorial», palabras que nunca volvieron a repetirse. El analista también subrayó que España cometió el error de no tomar en serio las advertencias sobre una posible entrada masiva, confiando en una supuesta luna de miel con Rabat, impulsada en parte por la candidatura conjunta al Mundial de fútbol de 2030.
La situación en Ceuta, según se expuso en la reunión, sigue descontrolada y enquistada, sin una solución a la vista. Tareas cotidianas como ir a la universidad, hacer la compra o acudir al entrenamiento del equipo de fútbol han dejado de ser rutinas normales para los residentes. Cembrero describió cómo, durante los días 30 y 31 de julio, la apertura de la frontera y la rápida difusión de la noticia provocaron que muchas personas cruzaran «en bañador, como si fuera una excursión». Aunque algunos dieron marcha atrás al ver la situación, otros se quedaron con la idea de regularizar su situación y pasar a la península. El experto descartó la participación directa de Israel o Estados Unidos en esos hechos, aunque no dudó de que ambos países se han alegrado de lo ocurrido.
De cara al futuro, el Comité Editorial analizó la vulnerabilidad de Ceuta y Melilla ante ataques híbridos, territorios que, a juicio de Cembrero, solo pueden estar seguros con la colaboración de Marruecos. «Hay que defender ambos territorios mostrando a Marruecos nuestras armas, que pasan por la presión con el comercio o con el suministro energético», afirmó. Asimismo, repasó los antecedentes de la crisis, como la atención hospitalaria al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, en Logroño, que precipitó la ruptura de relaciones en 2021. También mencionó el papel de José Luis Rodríguez Zapatero y Miguel Ángel Moratinos como puentes entre Rabat y Madrid para restablecer el contacto, un proceso que culminó con la carta enviada por Moncloa al rey de Marruecos en marzo de 2022, cuyo contenido completo aún no se conoce.
El Mundial de 2030 es otro de los ejes de la relación bilateral. Según Cembrero, Pedro Sánchez pensó que la inclusión de Marruecos en la candidatura ibérica le serviría como seguro, permitiendo incluso que fuera Mohamed VI quien anunciara la incorporación y que Rabat hiciera público el resultado. Sin embargo, la gran incógnita ahora es la sede de la final, con Casablanca y su gigantesco estadio como favoritos. «Marruecos va a poner toda la carne en el asador para que el Mundial sea un éxito y para ser sede de la final. El presidente de la Federación será primer ministro y tendrá más recursos todavía», advirtió.
La segunda ponencia de la sesión, a cargo de Ramón González Férriz, analista experto en Internacional, se centró en el impacto de la inmigración en las elecciones europeas. Férriz comenzó con un dato sorprendente: la inmigración ha caído abruptamente en todo Occidente. Según Frontex, la entrada de ilegales se ha reducido a la mitad respecto a hace dos años, aunque las demandas de asilo y las tensiones políticas en torno a la inmigración siguen marcando la agenda electoral en Europa. El Comité Editorial también abordó la inflación y los retos económicos previstos para los próximos meses, completando así un análisis integral de los principales focos de atención política y social.