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Un antiguo arco de piedra caliza marca la historia sanitaria de Bombay

En el barrio de Cumballa Hill, en Bombay, sobrevive un arco de principios del siglo XX que delimitaba el antiguo hospital para pacientes de peste bubónica.

En el barrio de Cumballa Hill, en Bombay, India, un viejo arco de piedra caliza se alza sobre una calle que conduce al hospital general B. D. Petit Parsee. Aunque hoy es un elemento discreto del paisaje urbano, el arco guarda la memoria de una de las etapas más delicadas de la historia sanitaria de la ciudad.

La primera piedra del hospital fue colocada en 1907 por sir George Clarke, entonces gobernador de Bombay. La institución desempeñó un papel fundamental durante los brotes de peste bubónica que azotaron la ciudad en aquella época. Se cree que el arco fue construido en los primeros años del siglo XX, en paralelo a la expansión de las instalaciones.

Cuando el hospital funcionaba como centro de atención a enfermos de peste, el arco señalaba el límite de la instalación y servía para aislar a los pacientes del resto de la ciudad. Su presencia reflejaba la necesidad de separar espacios en un contexto de epidemia, en el que la contención era la principal herramienta disponible.

El arco también destaca por su valor arquitectónico. Sus columnas ornamentadas presentan soportes artísticos con forma de caballo, que podrían haber sido diseñados con un sentido simbólico, como una protección frente a energías negativas. Son detalles que hablan de la mezcla de función y creencia presente en la construcción de la época.

Más allá de su función original, el arco es hoy un testimonio de la arquitectura patrimonial que dio a Bombay una identidad propia. Su conservación permite recordar cómo los edificios de principios de siglo respondían tanto a necesidades prácticas como a tradiciones culturales, y cómo la ciudad ha ido transformando su paisaje sin perder por completo las huellas de su pasado.