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Ada Colau confía en que Frente Amplio dé la sorpresa el 29 de noviembre

La candidata de Frente Amplio al Congreso por Baleares, Ada Colau, apuesta por una sorpresa electoral y defiende la vivienda como eje de su propuesta.

Ada Colau, encabezando la lista de Frente Amplio al Congreso, confía en que su formación dé la sorpresa en las elecciones generales del 29 de noviembre. Durante un acto celebrado el domingo en la plaza de Sant Jeroni, en Palma, al que asistieron unas 300 personas, la exalcaldesa de Barcelona planteó una victoria inesperada similar a la que, según recordó, protagonizó Lula en Brasil. Colau presentó a Frente Amplio como el «voto realmente útil» frente a las opciones que, a su juicio, favorecen a los grandes propietarios.

Los sondeos sitúan a la coalición en torno al 8% de intención de voto. Según los datos que manejan, alcanzar el 10% permitiría pasar de 8 a 22 escaños, un salto que cambiaría de forma notable el equilibrio en el Congreso. Colau insistió, no obstante, en que no se presenta para ocupar la presidencia del Gobierno, sino para defender el derecho a la vivienda, el asunto que ha marcado su trayectoria desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que considera su principal base política.

En su propuesta más concreta, Colau planteó un impuesto anual del 10% a los propietarios de cuatro o más viviendas consideradas especulativas. Citó como ejemplo a trece fondos de inversión que, según sus cifras, acumulan unas 100.000 viviendas. Acusó al PP y a Vox de favorecer a los grandes tenedores y a los fondos, y defendió que la vivienda debe tratarse como un bien de uso y no como un activo financiero.

La coalición también incluye en su programa una subida del salario mínimo, medidas contra la especulación y un control de los precios de los alimentos. Toni Valero, uno de sus dirigentes, enmarcó la votación como una decisión entre quienes, en su opinión, representan el fascismo y los especuladores, y los que defienden lo público.

En Baleares, la candidatura convive con tensiones dentro del espacio de izquierdas. Carme Gomila, de Ara Més-Front Ampli, rechazó dar un cheque en blanco al PSOE y criticó a los socialistas por la cogestión del aeropuerto. Por su parte, la diputada de Sumar Verónica Barbero reclamó revisar el régimen especial balear (REB), una de las cuestiones que la coalición quiere llevar al debate en Madrid.

Desde Madrid, Ernest Urtasun, de Sumar, situó el tren de Rodalies como prioridad para el PSOE y recordó que el Gobierno ha comprometido 1.330 millones de euros para el proyecto del AVE. Urtasun acusó además a Alberto Núñez Feijóo de querer gobernar con Vox y advirtió de que el PP derogaría los decretos de vivienda aprobados por el Ejecutivo. Emilio Delgado, de la lista de Madrid, reclamó redistribuir la riqueza y reforzar los servicios públicos, mientras que Mónica García, de Más Madrid, atacó al PP y a Vox por su posición sobre los derechos.

Queda por resolver si la coalición alcanzará el 10% que le permitiría multiplicar su representación, o si su resultado modificará significativamente el equilibrio parlamentario tras el 29 de noviembre. Por ahora, las cifras disponibles sitúan a Frente Amplio todavía lejos de esa meta.