El cineasta iraní Jafar Panahi, ganador de la Palma de Oro en Cannes, enfrenta ahora una condena de cinco años y un mes de prisión dictada por un tribunal revolucionario de Teherán en una causa separada. La sentencia se suma a la de un año de cárcel que ya estaba pendiente contra el director, según informó la agencia Emtedad, un medio digital reformista iraní.
Según esa misma información, el abogado de Panahi, Mostafa Nili, confirmó el fallo al citado medio. Los reportes locales sostienen que el director fue condenado en ausencia, mientras pasaba buena parte de 2025 y comienzos de 2026 fuera de Irán, acompañando en el circuito de premios su película It Was Just an Accident, con la que ha sido nominado al Oscar. Otra fuente de prensa internacional recoge la misma noticia y describe a Panahi como un cineasta que vuelve a quedar en el punto de mira de las autoridades iraníes, sin que las versiones difieran en lo esencial.
El caso refuerza una trayectoria marcada por la persecución judicial. Panahi, uno de los nombres más reconocidos del cine de autor iraní, ha sido procesado en repetidas ocasiones por su obra y por sus posiciones públicas, y sus películas han circulado de forma crítica dentro y fuera del país. La presencia de la película en la carrera de los premios internacionales ha dado visibilidad a su situación, aunque la sentencia no ha sido acompañada, por ahora, de una explicación oficial detallada.
Con el nuevo fallo, la situación judicial de Panahi se agrava y su eventual regreso a Irán sin consecuencias penales se vuelve todavía más incierto. El abogado Nili es la principal voz conocida de la defensa en el caso, y la información disponible procede sobre todo de medios locales y de esa defensa. Por ello, las acusaciones concretas que motivaron el fallo y el desarrollo del proceso siguen pendientes de confirmación independiente, y cualquier novedad dependerá de la respuesta de las autoridades judiciales iraníes.