Los incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila han dejado ya cerca de 90.000 personas afectadas, entre evacuadas y confinadas, mientras las llamas avanzan hacia el norte de Toledo, que ha sido incorporada a la declaración de emergencia nacional para garantizar la coordinación de los recursos. Según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica, el fuego ha calcinado más de 45.000 hectáreas, de las cuales alrededor de 21.000 corresponden a Ávila, donde el perímetro alcanza los 112 kilómetros.
La jornada del sábado ha sido descrita por las autoridades como «un mal día» en la lucha contra el fuego. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, reconoció que «no ha sido un día positivo» debido a las condiciones meteorológicas «absolutamente difíciles». En total, 59.488 personas han sido evacuadas y otras 29.132 confinadas, sumando 88.620 afectados. En la Comunidad de Madrid, la emergencia afecta a 50.620 personas, de las cuales 29.488 han sido evacuadas y 21.132 confinadas. En Ávila, los desalojados rondan los 30.000 habitantes y unas 8.000 personas permanecen confinadas.
El avance del incendio ha obligado a evacuar ocho nuevos municipios en Toledo: Buenaventura, Navamorcuende, El Real de San Vicente, Hinojosa, Castillo de Bayuela, Garciotum, Nuño Gómez y Pelahustán. Sus habitantes se han dirigido al recinto ferial de Talavera de la Reina, según informó el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Castilla-La Mancha (Infocam). Previamente ya se había ordenado abandonar Sartajada, Almendral de la Cañada y La Iglesuela del Tiétar. También el municipio madrileño de Cenicientos ha tenido que ser evacuado, y el puesto de mando único ha sido trasladado a Navalcarnero.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, advirtió desde Cenicientos de la velocidad del incendio: «La situación está cambiando a gran velocidad», señaló, calificando el momento como «muy crítico». El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también reconoció que la situación «sigue siendo compleja» y confió en que durante el fin de semana pueda abrirse «una ventana de oportunidad» debido a un posible cambio en el viento. Sánchez recordó que los incendios han quemado ya 130.000 hectáreas en lo que va de año e instó a alcanzar un pacto de Estado contra la emergencia climática.
El rey Felipe VI se mantuvo en contacto con una decena de alcaldes de municipios afectados de la Comunidad de Madrid, mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, visitó el dispositivo desplegado en Pelayos de la Presa para agradecer la labor de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El dispositivo incluye 1.201 efectivos y 400 medios terrestres de la UME, más de 1.100 agentes de la Guardia Civil y Protección Civil, más de 20 medios aéreos, 220 agentes de la Policía Nacional y 110 efectivos de Protección Civil. Además, la respuesta cuenta con apoyo internacional: Turquía ha anunciado el envío de dos aviones, que se suman a los medios aéreos de Grecia e Italia, al apoyo del Ejército portugués y a la ayuda de Andalucía, Extremadura y la Comunidad Valenciana.
Mientras Madrid, Ávila y Toledo concentran la principal preocupación, otros incendios permanecen activos en distintos puntos de España. En Vall d’Uixó (Castellón), el fuego sigue fuera de la capacidad de extinción con un perímetro de 21 kilómetros y unas 15.000 personas desalojadas. En Pinos del Valle (Granada), el incendio ha obligado a confinar a la población y a evacuar preventivamente un campamento con un centenar de personas, entre ellas 73 menores. En Ejulve (Teruel), el incendio también mantiene en alerta a las autoridades. La evolución de todos ellos dependerá de las condiciones meteorológicas y del esfuerzo de los equipos de extinción.