Casey Affleck ha vuelto a ponerse detrás de las cámaras con «Company», su primer trabajo como director desde «Light of My Life» (2019), y lo ha hecho por todo lo alto en el Festival de Venecia. La película, que abarca tres generaciones a lo largo del siglo XX, se estructura en tres partes dedicadas a la conexión humana, pero quien se lleva los mayores elogios de la crítica no es ni su protagonista ni su reputado reparto, sino Atticus Affleck, hijo del cineasta, que debuta en la gran pantalla con una actuación que ha dejado huella.
El filme cuenta con la presencia de Nick Nolte y otras figuras notables del panorama actoral, pero según las primeras reseñas desde el Lido, es Atticus quien roba el foco en cada escena en la que aparece. El joven intérprete, sobrino de Ben Affleck y de Joaquin Phoenix, crece así en una saga familiar donde el cine es, claramente, un asunto de casa. Su hermana Indiana también participa en el proyecto, consolidando una nueva generación de los Affleck-Phoenix frente a las cámaras.
La cinta explora los lazos afectivos y las distancias que se crean entre padres, hijos y nietos a lo largo de los años, un tema que resuena con la propia historia personal de Affleck, quien comparte la crianza de sus hijos con su exmujer, Summer Phoenix. Aunque la crítica subraya que la película funciona como un relato coral sobre la soledad y la necesidad de compañía, el debut de Atticus se ha convertido en el gran descubrimiento de la función veneciana.
«Company» llega a Venecia en un momento dulce para el cine independiente estadounidense, con propuestas que apuestan por el intimismo y las historias generacionales. La presencia de Affleck en el certamen italiano refuerza la atención mediática sobre un proyecto que, hasta ahora, se había mantenido en un discreto segundo plano. La crítica coincide en que el director demuestra una madurez narrativa notable, alejándose del thriller intimista de su anterior trabajo para abrazar un registro más pausado y contemplativo.
El estreno mundial en el Festival de Venecia supone el primer gran escaparate para la película, que todavía no tiene fecha de estreno comercial confirmada. Mientras tanto, la atención se centra en Atticus Affleck, cuyo nombre empieza a sonar con fuerza en las quinielas de futuras promesas de Hollywood, aunque él, por ahora, solo ha querido acompañar a su padre en un proyecto profundamente familiar.