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El Gobierno responde a Trump tras amenazar con cortar el comercio con España

El Ejecutivo de Pedro Sánchez asegura que mantiene una magnífica relación con Estados Unidos y que no desea que cambie, después de que Donald Trump ordenara cortar todo el comercio bilateral y calificara a España de «socio pésimo» y «causa perdida» en la cumbre de la OTAN en Ankara.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha respondido este miércoles a la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha ordenado cortar todo el comercio con España durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara (Turquía). Trump calificó a España de «socio pésimo» y «causa perdida» por no haber suscrito el pacto para elevar su gasto en Defensa hasta el 5% del Producto Interior Bruto (PIB), un objetivo que el mandatario estadounidense ha impulsado entre los aliados atlánticos. La reacción de La Moncloa no se ha hecho esperar: fuentes del Ejecutivo han asegurado que España «mantiene una magnífica relación social, cultural y económica con EEUU» y que «no es nuestra intención que eso cambie».

Las declaraciones de Trump se produjeron junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, apenas unas horas antes del inicio de la cumbre de la Alianza Atlántica. El líder norteamericano recriminó al Ejecutivo español que sea el único país de la OTAN que no ha aceptado el compromiso de elevar su gasto militar al 5% del PIB. «España es una causa perdida. Por cierto, ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten. España es un aliado terrible en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero saber nada de España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas», afirmó Trump ante la atenta mirada de Rutte.

Desde el Gobierno de Sánchez, sin embargo, reciben estas declaraciones «con tranquilidad y normalidad». Fuentes del Ejecutivo han recordado que Estados Unidos tiene superávit comercial con España, lo que implica que Washington «se beneficia más de esa relación» que Madrid. «EEUU tiene superávit comercial con España», subrayaron las mismas fuentes, en un intento de poner de relieve que un eventual corte comercial perjudicaría más a la economía estadounidense que a la española. Además, el Gobierno ha destacado que España, al estar dentro de la Unión Europea, forma parte de una «unión comercial» en la que no puede «singularizarse a ningún Estado miembro», es decir, que no es posible cortar la relación de modo individual con un solo país del club comunitario, algo que, según Moncloa, ya ha declarado en «varias ocasiones la propia Comisión Europea».

El Ejecutivo también ha subrayado que las decisiones sobre el comercio no dependen exclusivamente de las administraciones centrales. En su lugar, ha puesto el acento en que «los vínculos económicos los tejen las empresas privadas, no los gobiernos». La Moncloa concluye su comunicado aludiendo a que «la relación bilateral entre EEUU y España es beneficiosa para ambos países», tanto en el ámbito comercial como en el de la defensa. No obstante, no se trata de la primera amenaza de este tipo por parte del mandatario estadounidense. En marzo, Trump ya amagó con romper sus vínculos comerciales con España después de que el Gobierno vetase el uso de las bases de Rota y Morón para la ofensiva de Estados Unidos sobre Irán. En aquella ocasión, Trump aseguró: «Vamos a cortar todo el comercio. España es un desastre; es terrible. Piensan que van a salir airosos sin pagar nada. España no es un buen socio».

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, salió en defensa de España durante la misma comparecencia. Rutte recordó que España ha logrado alcanzar el 2% del PIB en gasto de defensa el año pasado, un paso que consideró «grande» aunque reconoció que «todavía hay problemas por resolver». «Usted ha mencionado a España, incluso ha logrado que España pague el 2%. Han dado un gran paso el año pasado, así que todavía hay problemas por resolver, pero oiga, incluso con España, yo destacaría que han llegado al 2%», expresó Rutte ante los periodistas, en un intento de matizar las críticas de Trump. Pedro Sánchez, por su parte, ha llegado a la cumbre de Ankara con la idea de defender que España es «un aliado leal» y que «cumple con sus compromisos», sin necesidad de llegar al 5% de inversión militar. El Gobierno incide en que el país podrá cumplir con sus capacidades, es decir, con la cuota que se exige dentro de la Alianza, destinando recursos a otras áreas de defensa.

La amenaza de Trump se enmarca en un contexto de tensiones recurrentes entre Washington y Madrid por el gasto militar. El presidente estadounidense ha criticado en repetidas ocasiones a España por no alcanzar los objetivos de la OTAN, y esta vez ha ido un paso más allá al ordenar el corte de relaciones comerciales. Sin embargo, desde el Gobierno español se insiste en que la relación bilateral es sólida y que las empresas privadas seguirán tejiendo vínculos económicos independientemente de las declaraciones políticas. La cumbre de Ankara continúa con debates sobre el aumento del gasto en defensa y la respuesta de la Alianza a las amenazas globales, mientras España busca mantener su posición como aliado fiable sin comprometer su política fiscal.

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