La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado un plan de recuperación «inédito» para hacer frente al que ya es el mayor incendio de la historia de la región, que ha devastado 23.000 hectáreas en la Sierra Oeste y se mantiene activo por cuarto día consecutivo. Acompañada por los Reyes en el punto de acogida de evacuados de Villamanta, Ayuso garantizó que la reconstrucción será igualmente excepcional y que los municipios afectados recuperarán servicios públicos de primera calidad.
El fuego, que también se ha extendido a la provincia de Toledo, fue contenido parcialmente durante la noche, evitando su avance hacia localidades como Cadalso de los Vidrios y San Martín de Valdeiglesias. Sin embargo, el balance de daños es devastador: 43 viviendas han quedado completamente destruidas y otras 300 presentan daños severos, cifras que las autoridades prevén que aumenten a medida que los equipos de emergencia accedan a las zonas más afectadas. Más de 8.000 personas han sido evacuadas de una decena de municipios, mientras que otros cuatro permanecen confinados.
El dispositivo de emergencia desplegado por la Comunidad de Madrid es el mayor de su historia. Participan 300 bomberos y agentes forestales, apoyados por 50 vehículos y 10 helicópteros, a los que se suman nuevas unidades en camino. Para la evacuación se han habilitado 85 autobuses y 100 profesionales, y actualmente 2.400 personas permanecen en 19 puntos de acogida repartidos en 15 municipios, con 800 camas disponibles. Se mantiene un seguimiento especial en residencias de mayores y se ha activado un Centro Integral de Acogida de Animales para proteger a las mascotas y fauna afectada.
En el ámbito sanitario, aunque no se han registrado heridos graves, 13 personas han requerido traslado hospitalario y más de 10.000 han sido atendidas por problemas respiratorios derivados de la mala calidad del aire. El Servicio Madrileño de Salud ha dispuesto ambulancias de soporte básico en 10 municipios y un plan de actuación específico, que incluye ambulancias con asistencia psicológica para los evacuados. Asimismo, se ha activado el cuidado a domicilio de 1.250 personas y la reubicación de 84 familias en plazas de emergencia social en Navalcarnero.
El plan de choque económico y logístico incluye la recuperación integral de más de 100 kilómetros de carreteras autonómicas dañadas por el fuego, la aprobación de un millón de euros en ayudas para ganaderos y el envío de 20 tráileres con forraje, paja y depósitos de agua para alimentar al ganado en las zonas arrasadas. Para facilitar la vida de los afectados, se ha activado la renovación automática de las demandas de empleo y se ha restablecido la telefonía móvil y las comunicaciones en la zona.
Ayuso recordó la experiencia de la Comunidad de Madrid en la gestión de crisis anteriores, como la DANA que arrasó diez pueblos, la borrasca Filomena y la pandemia de covid-19, en las que se reconstruyeron puentes, carreteras, viviendas e instalaciones deportivas en tiempo récord. La presidenta pidió apoyo para los alcaldes de la zona, a los que describió como «devastados y destruidos» por ser también víctimas directas de la catástrofe. El dispositivo regional moviliza este año a 6.110 profesionales y voluntarios, y la Comunidad de Madrid se sitúa como la región que más invierte por hectárea en Europa en prevención de incendios, con un incremento presupuestario del 38 % desde 2019 y una partida de 160 millones de euros para el Plan Forestal 2026-30.