La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha anunciado que no irá en las listas electorales de la candidatura que preparan IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns para las próximas elecciones generales. En una entrevista con Europa Press, la dirigente de IU ha explicado que, después de un largo periodo en la primera línea de la política institucional, considera «muy saludable ponerse a un lado» y poner su experiencia y su conocimiento acumulado a disposición de los proyectos que estén por venir.
Con esta decisión, Rego cerrará al final de la legislatura un ciclo político que la llevó, en 2023, a convertirse en representante de IU en el Gobierno tras su etapa como eurodiputada. La ministra ha insistido en que sigue disponible para «echar una mano» a la futura confluencia de izquierdas y ha defendido la necesidad de reflexionar en profundidad sobre los proyectos políticos del futuro, más allá de los tiempos electorales. Entre esos desafíos, ha señalado la necesidad de pensar nuevas formas de militancia.
Rego ha mostrado además su confianza en la «inteligencia colectiva» de las formaciones políticas a la hora de elegir al próximo cabeza de cartel. A su juicio, el espacio debe escoger a la persona que «más consenso genere», y se ha mostrado convencida de que será un candidato «excelente» para desempeñar esa función.
La ministra ha defendido que las organizaciones a la izquierda del PSOE deben conformar un frente amplio basado en un «programa de mínimos» centrado en la defensa de los servicios públicos, el feminismo, el ecologismo y los derechos de la infancia, entre otros ejes. Según ha dicho, ese proyecto debe encontrar la fórmula electoral «más virtuosa» para lograr el mejor resultado posible en unos comicios donde hay mucho en juego. «En ese proyecto político caben distintas organizaciones, distintas militancias y distintas visiones de país», ha subrayado.
Sobre la situación judicial del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, investigado en el caso Plus Ultra, Rego ha considerado que se trata de una cuestión que afecta al PSOE. Ha dicho ser «muy respetuosa» con las dinámicas internas de otras formaciones y con el proceso judicial, pero ha coincidido con quienes plantean que el exmandatario debe dar muchas más explicaciones. También ha advertido de que el «ruido» generado por las causas de presunta corrupción puede provocar «desafección política» entre sectores de la ciudadanía.
Frente a ese riesgo, la ministra ha reivindicado que la política es «absolutamente necesaria», sobre todo para la gente vulnerable, para los trabajadores y para quienes no tienen grandes recursos, porque a través de ella se pueden cambiar las cosas, ampliar derechos y libertades. Ha reconocido que los casos de corrupción son «terribles» y deben condenarse, pero ha puesto en valor que en la política también hay «gente normal y corriente» que saldrá igual de limpia que entró. En su caso, ha recordado que procede de IU, una organización «humilde» que ha interpuesto denuncias contra la corrupción en causas que han salpicado al PP. «Hay gente decente en la política», ha sentenciado.
Por último, Rego ha alertado de una cierta «asimetría» en los tiempos de la justicia según el caso. Ha citado como ejemplo la rapidez de procedimientos como el que afecta al exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, frente a causas como la que salpica al exministro Cristóbal Montoro, que llevan «muchísimos años» sin que se sepa «absolutamente nada».