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El calentamiento del mar impulsa la proliferación de la bacteria 'comecarne' en las costas españolas

El aumento de la temperatura del mar, con registros históricos en las costas españolas, está favoreciendo la expansión de la bacteria Vibrio vulnificus, aunque los expertos insisten en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo y que la vigilancia y la prevención son clave.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

El calentamiento de los mares está detrás de la creciente presencia de la bacteria 'Vibrio vulnificus', conocida popularmente como 'comecarne', en las costas españolas. Los expertos advierten que el verdadero problema no es la bacteria en sí, sino el deterioro ambiental que permite su proliferación. Las aguas que bañan el litoral español cerraron el mes de mayo con temperaturas nunca antes registradas en esas fechas, según los sistemas de observación de Puertos del Estado, un fenómeno que afecta tanto al Mediterráneo como a zonas del Cantábrico y del Atlántico.

Este incremento térmico tiene capacidad de alterar ecosistemas marinos, modificar el comportamiento de determinadas especies y favorecer episodios meteorológicos de gran intensidad, además de propiciar la expansión de infecciones como las causadas por esta bacteria. Los datos europeos muestran una tendencia al alza de este tipo de gérmenes en los últimos años: entre 2014 y 2017, la media anual de casos notificados en Europa fue de 126, mientras que en 2018, un año marcado por una prolongada ola de calor, la cifra se disparó hasta los 445 casos.

Hatim Aznague, analista de Proyectos, Acción Climática y Resiliencia Energética de la Unión por el Mediterráneo, señaló que «las bacterias no son la historia; son las mensajeras. La historia es un mar desequilibrado por el calor y la contaminación». El Mediterráneo es uno de los mares que se calientan más rápidamente en el planeta, y Aznague puntualiza que no es tanto la víctima del cambio climático, sino un aperitivo del mismo. «El agua más cálida, especialmente donde es menos salada, en las desembocaduras de los ríos y en las lagunas que estos encierran, se vuelve más propicia para las bacterias patógenas».

Salvador Peiró, epidemiólogo, investigador y especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, explicó que el 'Vibrio vulnificus' es «una bacteria ambiental que vive de forma natural en el medio marino», pero matiza que «solo un número muy pequeño de casos puede causar infecciones graves en la piel y en los tejidos. En la inmensa mayoría de las personas que se bañan en el mar no supone un problema y no tendrán ningún motivo para dejar de ir a las playas». En España, la vigilancia se ha intensificado en comunidades costeras como Galicia y Andalucía durante el verano.

Peiró insistió en que «se avisa de un mayor riesgo de infecciones ahora en verano porque la bacteria se multiplica mucho mejor cuando el agua del mar está aún más caliente, así que durante el verano, especialmente tras olas de calor marinas, aumentan las probabilidades de encontrarlas en algunas zonas marinas». No obstante, aclaró que «el ECDC no está alertando de una epidemia sino recordando unas medidas preventivas sencillas especialmente para las personas con mayor riesgo».

La infección puede producirse por dos vías principales: el consumo de mariscos poco hechos o crudos, o el contacto de una herida abierta con agua contaminada. «No se transmite de una persona a otra», subrayó Peiró. En el caso de que la bacteria entre por una herida, puede aparecer dolor, inflamación y, en algunos casos, evolucionar hacia la necrosis de los tejidos blandos alrededor de la herida. Si la infección se produce por consumir marisco contaminado, inicialmente se presenta un cuadro de gastroenteritis con diarrea y vómitos. Las formas más graves pueden derivar en una infección generalizada, pero son muy poco frecuentes y afectan sobre todo a personas con enfermedades crónicas previas, como hepáticas, diabetes o inmunodeprimidos.

Respecto al riesgo futuro, Peiró recalcó que «no es una bacteria nueva ni que haya aparecido con el cambio climático, pero el aumento de la temperatura del mar hace que pueda encontrarse ahora, durante más tiempo, en zonas que antes era muy poco frecuente. Es uno de los ejemplos de cómo el calentamiento de los mares y los océanos puede modificar la distribución de algunos microorganismos, pero esto no significa que las infecciones vayan a hacerse habituales; seguirán siendo muy raras. Sí que implican que la vigilancia y la prevención van adquiriendo más importancia».

Para evitar la infección, los expertos recomiendan que las personas con heridas abiertas, cortes o puntos de sutura eviten bañarse en el mar. Si deciden hacerlo, deben cubrir la herida y lavarla inmediatamente después de salir del agua. Estas medidas preventivas son especialmente importantes para quienes tienen un sistema inmunológico debilitado o enfermedades crónicas, ya que son los más vulnerables a las formas graves de la infección.

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