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La inversión pública y la innovación consolidan a Corea del Sur como líder en medicina estética

El CEO de MDT Health en Iberia, Luciano Teixeira, explica cómo la inversión del Gobierno surcoreano en «beauty tech», la rapidez regulatoria y la innovación clínica hacen de Corea del Sur el gran laboratorio mundial de la medicina estética.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

Corea del Sur se ha consolidado como el gran laboratorio mundial de la medicina estética. El país asiático lidera el sector gracias a una combinación de inversión pública, desarrollo tecnológico, investigación clínica y una industria orientada a la exportación. Luciano Teixeira, CEO de MDT Health en Iberia, analiza las claves de este dominio global y asegura que la tecnología es el principal motor de cambio. Según explica, los equipos más precisos, los tratamientos regenerativos y la inteligencia artificial están redefiniendo la práctica médica y las expectativas de los pacientes, que buscan resultados naturales, personalizados y respaldados por la evidencia científica.

Para Teixeira, el liderazgo de Corea del Sur no es fruto de la casualidad, sino de un ecosistema que favorece la innovación desde todos los ámbitos. «Tienen un ecosistema completo enfocado en desarrollar el mercado: gobierno, fabricantes y clínicas empujando en la misma dirección», explica. «Cuentan con un nivel de apoyo a la innovación que no existe en otros lugares; el gobierno coreano invierte de forma constante millones de dólares dedicados a startups de beauty-tech». A ese respaldo institucional se suma un enorme volumen de pacientes que permite perfeccionar las tecnologías de forma continua. «Corea es el mayor banco de pruebas del planeta; solo en 2025 el país recibió a más de dos millones de turistas médicos internacionales. Ese volumen de pacientes impulsa a que la tecnología esté mejorando y optimizándose constantemente», añade.

Otro de los rasgos que distinguen a la industria coreana es la velocidad. «El regulador coreano tiene vías rápidas de aprobación para nuevos dispositivos, y son las pequeñas y medianas empresas las que impulsan la mayoría de la innovación, no unas pocas multinacionales como ocurre en otros mercados», señala Teixeira. En su opinión, esa estructura genera más competencia y ciclos de desarrollo mucho más cortos, lo que explica que muchos avances lleguen antes a las clínicas coreanas y desde allí se expandan al resto del mundo.

En cuanto a las tecnologías que están cambiando la práctica clínica, el CEO de MDT Health en Iberia subraya que la revolución actual no la protagonizan máquinas que prometen solucionarlo todo, sino equipos altamente especializados. «Más que las máquinas que prometen hacerlo todo, lo que de verdad marca el rumbo son tecnologías muy especializadas que hacen una cosa a un nivel excelente», afirma. Entre ellas menciona la radiofrecuencia con microagujas de doble onda, representada por el sistema Sylfirm X, que fue el primer dispositivo del mundo con certificación FDA en esa categoría y que permite tratar más de doce indicaciones, desde el melasma y la rosácea hasta la flacidez.

También destaca el ultrasonido microfocalizado como una de las grandes innovaciones. «El Liftera 2 consigue el lifting facial sin cirugía y prácticamente sin dolor», explica. A estos avances se suman los tratamientos regenerativos con ingredientes como el PDRN, los exosomas o los factores de crecimiento, además de los primeros sistemas que incorporan inteligencia artificial para optimizar los procedimientos. Según Teixeira, todas estas herramientas han cambiado profundamente el trabajo de los especialistas. «Hoy contamos con equipos más rápidos, más precisos y que ya no dependen únicamente del ojo clínico. Existen dispositivos capaces de ajustar parámetros como la energía o la profundidad de penetración mediante software, lo que reduce la variabilidad entre sesiones y entre profesionales y acelera la curva de aprendizaje», detalla.

El responsable de MDT Health en Iberia insiste, no obstante, en que la tecnología no sustituye al médico. «No reemplaza el criterio clínico, pero sí consigue hacerlo mucho más reproducible», asegura. Esa combinación entre innovación y juicio profesional es, a su juicio, la que permite ofrecer resultados más seguros y constantes en un sector donde la demanda de tratamientos no quirúrgicos no deja de crecer.

El impacto de la tecnología también se percibe en los procedimientos más demandados. El lifting facial no quirúrgico ha evolucionado enormemente gracias al ultrasonido microfocalizado. «Equipos como el Liftera 2 concentran la energía de forma mucho más precisa sobre las capas profundas de la piel y han hecho que el procedimiento sea prácticamente indoloro», afirma Teixeira. También se refiere a la radiofrecuencia de doble onda con microagujas y a la radiofrecuencia monopolar con enfriamiento controlado, como Coolfase, que están obteniendo «excelentes resultados tanto en el estímulo del colágeno como en la redefinición del contorno facial».

Incluso los tratamientos más sencillos han vivido una transformación tecnológica. «Hasta la limpieza facial se ha vuelto tecnológica», asegura. «Los sistemas de hidrolimpieza como Q-facial Max permiten purificar, exfoliar e hidratar la piel en un único paso, consiguiendo ese acabado luminoso y natural que hoy busca el paciente». La precisión y la personalización se han convertido así en los ejes del sector, con dispositivos que ajustan sus parámetros a las necesidades de cada piel.

La orientación exportadora es otro rasgo distintivo del modelo coreano. «Muchos fabricantes coreanos generan entre el 70 % y el 85 % de sus ingresos fuera de Corea», subraya el CEO de MDT Health en Iberia. Esa capacidad para internacionalizar la innovación, unida al respaldo público y a la velocidad de desarrollo, refuerza la posición de Corea del Sur como referencia global de una medicina estética cada vez más tecnológica, personalizada y menos invasiva.

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