El presidente de la Fundación Blas Infante y nieto del padre de la patria andaluza, Javier Delmás Infante, ha asegurado que su abuelo habría estado en contra del concepto de «prioridad nacional» que defiende Vox. En su opinión, el impulsor del andalucismo aspiraba a que Andalucía fuese «solidaria, no excluyente y muy respetuosa» incluso con sus antagonistas, por lo que esa idea no tendría cabida en su proyecto político.
Delmás se ha pronunciado así cuando se cumplen 90 años del fusilamiento de Blas Infante, en 1936, y después de que Vox haya vuelto a faltar al homenaje a su figura. El presidente de la Fundación Blas Infante, cargo que ocupa desde abril de 2024, ha admitido que esos gestos duelen a su familia. «La verdad es que hiere mucho cuando vemos ciertos desaires hacia su obra y hacia su persona», ha señalado.
El homenaje institucional es el primero que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, rinde a Blas Infante después de que su Gobierno pactara con Vox la derogación de la Ley andaluza de Memoria Histórica. Delmás ha rehusado, sin embargo, entrar en las «componendas» entre formaciones políticas para hacer viable la legislatura y ha recordado que no tiene vínculo con ningún partido. «Estamos hablando de una persona a la que fusilan con 51 años y que deja cuatro niños huérfanos; al menos se le debe un respeto», ha insistido.
Javier Delmás Infante es el tercero de los ocho nietos de Blas Infante y nació en la propia casa de su abuelo. Antes de que él asumiera la presidencia de la fundación en abril de 2024, esa responsabilidad recaía en su madre, María de los Ángeles. Desde esa posición, Delmás reivindica que el legado de su abuelo sigue siendo «bastante desconocido» para la mayoría de los andaluces y critica que su figura haya pasado de largo en el sistema educativo. «No se ha profundizado nunca en su obra y en su mensaje para que llegue a calar en los diversos ámbitos de la población», explica.
Blas Infante, reconocido como padre de la patria andaluza desde 1983, impulsó el primer anteproyecto de autonomía para Andalucía, cuya validación estaba prevista para septiembre de 1936. El golpe de Estado del 18 de julio de ese año y su posterior asesinato truncaron el proyecto e ilegalizaron el andalucismo. Delmás subraya que su abuelo concebía la autonomía como la vía para que Andalucía estuviera «mucho más capacitada y preparada para resolver sus propios problemas», una comunidad que, dice, no ha sido precisamente de las más favorecidas por los gobiernos centrales.
El nieto de Blas Infante también ha salido al paso de las acusaciones que históricamente han acompañado a su abuelo. Frente a quienes lo tildan de separatista, recuerda que Infante mantuvo siempre que Andalucía no podría separarse nunca de España porque era «la esencia de España». Y respecto a la supuesta vinculación con el islam, precisa que era profundamente respetuoso con cualquier opción religiosa y que incluso actuaba como protector de las monjas de clausura del convento Santa María de los Reyes de Sevilla.
En relación con Vox, Delmás asegura sentirse «terriblemente respetuoso» con quienes se sitúan en las antípodas del pensamiento integrador de Blas Infante, pero pide la misma consideración hacia su memoria. Preguntado por si su abuelo habría respaldado la «prioridad nacional», ha respondido sin ambages: «Mi abuelo habría estado en contra y no habría entrado nunca dentro de sus prioridades políticas, eso es seguro».
En la intervención que pronunció hace un mes en el Parlamento andaluz con motivo del 141 aniversario del nacimiento de Blas Infante, Delmás defendió que su pensamiento es «un bálsamo frente a extremismos y exclusiones». Ahora, preguntado por si ese mensaje iba dirigido a algún partido, ha preferido no concretar y ha insistido en que se trata de una reivindicación del talante integrador de su abuelo. Tampoco se atreve a imaginar qué diría Infante del actual panorama político en Andalucía.